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Análisis de las primeras cuatro etapas de La Vuelta 2025, con Fabio Aru

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Olga Àbalos | 14 Jun 2025

Análisis de las primeras cuatro etapas de La Vuelta 2025, con Fabio Aru

Análisis de las primeras cuatro etapas de La Vuelta 2025, con Fabio Aru

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La Vuelta a España 2025 se estrenará en tierras italianas con una salida oficial inédita en la región del Piamonte, una zona montañosa y llena de interés deportivo por el potencial de su orografía y por la historia ciclista que alberga. Del Piamonte son originarios ciclistas legendarios como Fausto Coppi y Giovanni Brunero, pero también contemporáneos como Filippo Ganna, Elisa Longo Borghini y Elisa Balsamo. Por lo tanto, es una tierra de ciclismo que en los últimos años ha apostado por acoger grandes carreras por estapas. En 2024 fue el escenario de la Grande Partenza del Giro d'Italia y ese mismo año, el Grand Depart del Tour de Francia terminó su periplo italiano en Turín, capital del Piemonte. De esta manera, esta zona de Italia consigue su particular triplete. 

En el Piamonte también se han vivido etapas históricas del Giro d’Italia, como aquella jornada con final en Sestriere de la edición de 2015, en la que Fabio Aru consiguió la victoria y Alberto Contador (Tinkoff-Saxo) se erigió como virtual vencedor del maillot rosa. Precisamente ese mismo año, el italiano se llevó el triunfo final en La Vuelta a España y, desde entonces, sigue siendo el último italiano en conseguir la ronda española.

Fabio Aru es entrevistado por el veterano periodista Beppe Conti durante la presentación en Turín de La Vuelta (Foto: Sergio Giunpero)

Han pasado ya diez años de aquel hito que Aru califica “como uno de los mayores logros de mi carrera deportiva”. Retirado del ciclismo profesional, ahora ejerce como embajador de esta Salida Oficial de La Vuelta en el Piemonte, y con él analizamos estas primeras cuatro etapas en suelo italiano.

 

 

Etapa 1: Torino (Reggia di Venaria) – Novara | 23 de agosto | 189 km

En esta jornada inaugural, todo indica que el pelotón se jugará la victoria en una llegada masiva, en la que estará en juego el primer maillot rojo de esta edición. Sin embargo, puede ser una etapa con ciertas dificultades que requerirán una especial vigilancia del pelotón. Además, será una etapa en línea, algo que ha ocurrido solamente en dos ocasiones en las últimas décadas: en 2007 y en 2020.

“En la primera etapa de una gran vuelta siempre hay mucho estrés —explica Aru—, por lo tanto, los corredores van a sufrir ese nerviosismo, especialmente si se prevé que terminará al esprint. Hay que estar atentos”.

 

Etapa 2: Alba – Limone Piemonte | 24 de agosto | 157 km

Llega el primer final en alto. Aunque catalogada como llana con final en subida, la etapa partirá de Alba y atravesará las suaves colinas del Roero y del territorio de Cuneo, en un trazado tan bello como traicionero. El broche estará en Limone Piemonte (1.881 m), un puerto de entidad que marcará diferencias.

Aru indica: “Este primer final en alto en Limone no es un final tan, tan duro, pero en los últimos años hemos visto que los vatios que se mueven en carrera pueden marcar diferencias en los puertos más pequeños. Puede llegar una fuga pequeña, quizás se puedan coger diferencias, y quien se ponga de líder tampoco tiene por qué ser alguien a tener en cuenta para ganar La Vuelta, a no ser que se llame Pogacar”, afirma Aru con ironía.

 

Etapa 3: San Maurizio Canavese – Ceres | 25 de agosto | 139 km

Una jornada corta de media montaña, con el puerto de Issiglio (2ª) a mitad de recorrido, que la convierte en imprevisible y abierta a las fugas.
“Este día puede que llegue la fuga y algunos se permitan perder tiempo para luego tener más libertad en el resto de la carrera”, apunta Aru. Un recorrido quebrado que invita al movimiento táctico.

 

Etapa 4: Susa – Voiron (Francia) | 26 de agosto | 192 km

La etapa más exigente de este primer bloque italiano. Día de media montaña cruzando los Alpes y final en Francia.
“El inicio es muy exigente —comenta Aru, en relación al puerto de Exilles (3ª), ya de salida—. Es una carretera que personalmente he hecho muchas veces. Es larga, pero no especialmente dura de pendiente, aunque sí continuada. Seguramente va a haber escapada, pero el pelotón podrá controlar bien la carrera”. Y continua: "Es una zona que me conozco porque está cercana a Sestriere y he entrenado mucho ahí". 

Las bajadas de los siguientes puertos, Montgenèvre (2ª) y Lautaret (2ª), no son especialmente técnicas, así que eso puede permitir que se vuelva a llegar al esprint final.

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