Olga Àbalos | 09 Jul 2025
Tour de Francia, etapa 5: Remco y la teoria de los colores
A lo largo de la historia ha habido muchos filósofos, pensadores y escritores que han expuesto su propia teoría del color. Desde Aristóteles hasta Leonardo, pasando por Goethe, quien, más que un planteamiento científico, hablaba de cómo cada color se corresponde con una emoción y un marco psicológico. Según el escritor alemán, el amarillo representaba la serenidad; el azul es “una negación estimulante”; el rojo, gracia y atracción... y así con todos los colores. ¿Qué hubiera pensado de la paleta que acompaña a Remco Evenepoel esta temporada? El arcoíris más el dorado olímpico. Sin duda, es una combinación algo dudosa a nivel estético, pero a nivel emocional quizá es una amalgama que lo representa todo.
Así, a las 16:44 h, Evenepoel ha sacado a rodar su bici dorada, su casco dorado y su maillot de Campeón del mundo de contrarreloj. La paleta ganadora. El recorrido, de 33 km y perfil llano, se le adaptaba a la perfección para aplicar su depurada técnica y su dominio de la disciplina. “Sé que un Tour de Francia no se gana en una contrarreloj, sino que se gana en la montaña. Por eso este año he entrenado para perder lo mínimo posible en ese terreno”, explicaba en una entrevista para Eurosport hace unas semanas. Quizás no se ganen, pero son determinantes para no perderlo. Si no, que se lo cuenten a Indurain, que usaba el rédito ganado contra el crono para resistir en la montaña. Pero el navarro, aunque siempre lo ha negado, también era un excelente escalador. Eran otros tiempos, dirán algunos.
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Sea como sea, Evenepoel era el hombre a batir hoy en Caen, aunque él tomaba la salida con otro objetivo: recuperar tiempo en la general, ya que partía con una desventaja de 58’’, perdidos sobre todo en la caótica primera etapa.
Después de esta jornada, se ha colocado segundo, detrás de Pogacar, a 42’’. Si atendemos a los números, parece que no haya cambiado nada desde ayer, pero a su alrededor se han movido muchas fichas. Sobre todo la de Vingegaard, que se ha colocado a 1’13’’ de Pogacar, nuevo líder de la carrera. “Mi táctica hoy ha sido apretar en los tramos en subida para mantener la misma velocidad en todo el recorrido”, explicaba Evenepoel que ha rodado a una media de 34,95 km/h. También mostraba su asombro por la crono firmada por el esloveno. “Comparado con la contrarreloj que hizo en Dauphiné, se nota que ha dado un paso adelante —aseguraba con una media sonrisa—. Pogacar es el tipo a batir a partir de ahora”.

Tercero en la general se ha colocado Kévin Vauquelin, que está viviendo una auténtica fiesta como líder de la clasificación de los jóvenes hasta hoy, disfrutando de cada etapa, del público y de hacer rodillo junto a Van der Poel. Que le quiten lo bailado al del Arkéa, y lo que le queda. Evenepoel le ha quitado el maillot blanco, color que, según Goethe, no es un color en sí mismo, sino una condición de luz. A partir de mañana, el belga sumará esa condición lumínica a su ya de por sí cargada paleta de colores.