Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Tour de Francia 2025: once ideas para analizar una edición para la historia

SUSCRÍBETE

Olga Àbalos | 28 Jul 2025

Tour de Francia 2025: once ideas para analizar una edición para la historia

Tour de Francia 2025: once ideas para analizar una edición para la historia

Compartir

Las tres semanas del Tour de Francia dan para muchísimas historias, pero aquí os dejamos con 11 ideas de hechos y reflexiones que pueden definir lo que ha sido esta edición 2025 de la gran carrera por etapas de la temporada: 

1) Cuatro Tours. Tadej Pogačar conquistó su cuarto Tour de Francia (tras los de 2020, 2021 y 2024), convirtiéndose en el ciclista más joven en lograrlo, con solo veintiséis años. Visto lo visto, que consiga el quinto o incluso el sexto parece totalmente factible viendo su superioridad. Otra cosa es que Pogačar quiera.

2) Jonas siempre en el podio. El esloveno ganó la general con una ventaja de 4 minutos y 24 segundos sobre Jonas Vingegaard, que fue segundo por tercer año consecutivo. Eso sí, que el danés haya subido al podio en todas sus participaciones demuestra que es un corredor de primerísimo nivel. El único, recordemos, que ha logrado batir a Pogačar en los últimos años.

3) Táctica más conservadora. Este 2025 hemos visto a un Pogačar más a la defensiva que en otros años, aprendiendo a administrar la renta conseguida en las etapas de contrarreloj y en la etapa Hautacam. ¿Un cambio de mentalidad por exigencia del equipo o fruto de la madurez? Él mismo habló de "velocidad de defensa" en la etapa de La Plagne cuando vio que Vingegaard se quedaba a su rueda y no pasaba a la acción. 

4) Costillas rotas. Remco Evenepoel se retiró en la etapa 14 mientras luchaba por el podio. Esto permitió al joven alemán Florian Lipowitz (debutante) escalar al tercer puesto de la general y llevarse además el maillot blanco al mejor joven. Poco después, Evenepoel reveló que había comenzado el Tour con una costilla rota. Precisamente, João Almeida también abandonó la carrera por culpa de una costilla fracturada. Ha sido el Tour de los huesos rotos: Carlos Rodríguez se retiró con una fractura en la pelvis y Coquard, con un dedo roto al intentar recoger una bolsa de avituallamiento.

5) Repensar el maillot de la montaña. Pogačar también ganó la clasificación de la montaña casi sin querer, lo que obliga a repensar el sentido de esta clasificación. Aunque hay que aplaudir a corredores como Lenny Martinez, que la persiguió con entrega y convicció hasta el último momento.


6) Circuito de Montmatre aprovado. La última etapa en París, bajo la lluvia y con un circuito final inédito en Montmartre, fue neutralizada a 50 km para proteger la general, pero Pogačar atacó igualmente y acabó cuarto. Wout van Aert se llevó la victoria de etapa en la meta de los Campos Elíseos en un final espectacular. “El único que ha dejado de rueda a Pogačar en este Tour”, bromeaba Victor Campenaerts en su vlog diario. Ahora es complicado que la organización del Tour vuelva al formato anterior visto la gran aceptación popular de este recorrido estrenado en los Juegos Olímpicos. ¿Adiós a la volata masiva en la última etapa?


7) Máximo nivel. El propio Pogačar declaró que este Tour fue “uno de los más duros de su carrera”, destacando el desgaste mental que supuso mantenerse en cabeza durante tres semanas tan exigentes. Vingegaard también ha dicho que logró “los mejores números de su vida”, lo que demuestra el altísimo nivel de la carrera. A partir de aquí, ¿hay margen de mejora? ¿Cómo se puede seguir evolucionando? El jefe de rendimiento del UAE Team Emirates, Jeroen Swart, apuntó en L’Équipe que Pogačar ha alcanzado su pico físico, y que a partir de ahora el gran reto no será la edad, sino mantener la motivación: “Ya no se trata de una cuestión de edad, sino principalmente de motivación para seguir rindiendo a este nivel”. El desfallecimiento de Tobias Johannessen en la llegada del Mont Ventoux y el cansancio extremo de Thymen Arensman en La Plagne que le obligó a tirarse literalmente contra las vallas, son más muestras del alto nivel de este Tour. 

8) Etapas llanas cuesitionadas. Esta edición ha generado dudas y debates sobre la utilidad de las etapas llanas, pero corredores como Mathieu Van der Poel y el equipo Alpecin han demostrado que es posible cambiar el guion de lo esperable. Los corredores y los equipos también deben decidir cómo quieren competir. 


9) Tarjetas amarillas. En la etapa 16, Nils Politt fue criticado por interrumpir una fuga durante una parada natural, lo que generó debate sobre el rol del UAE como controlador del pelotón. Pogačar defendió a su equipo, argumentando que su estrategia era táctica, no arrogante. Esta acción reabrió el debate sobre la utilidad de las tarjetas amarillas y su aplicación real.


10) El papel de los gregarios. El buen trabajo del equipo Arkéa, con Raúl García Pierna y Cristian Rodríguez como escuderos de Kévin Vauquelin, demuestra que el trabajo del gregario es fundamental y que se puede ser un gran ciclista sin la presión de ganar. Un aplauso para quienes dignifican el oficio, porque son ellos los que permiten que este deporte pueda extrapolarse a otros aspectos de la vida.


11) Los que llegan y los que se van. El joven británico Oscar Onley impresionó al terminar cuarto en una edición muy exigente, convirtiéndose en el ciclista británico más joven en alcanzar el top  10 desde Geraint Thomas. Se perfila como una figura emergente a seguir en futuras grandes vueltas. Thomas, por cierto, corrió su último Tour con un perfil bajo, trabajando para Carlos Rodríguez, que fue de menos a más. También han debutado corredores como Pablo Castrillo y Iván Romeo, que parecen empezar a escribir una nueva época para el equipo Movistar. Démosles tiempo.