Iskandar Hamawy Lopategi | 13 Apr 2026
La Itzulia 2026 en cinco claves
Más allá de la victoria del francés Paul Seixas en la general —del que os contamos más detalles en este artículo—, la edición de este año de la Vuelta al País Vasco ha venido marcada por otros que nos ayudan a su análisis.
Seixas arrasa en la Itzulia
El líder del Decathlon ha obtenido tres victorias parciales y ha dominado la clasificación general con 2'30'' de ventaja sobre el alemán Florian Lipowitz (Red Bull Bora) y 2:33 sobre el noruego Tobias Halland Johannessen (Uno-X). Aunque el triunfo de Seixas es incontestable, la sensación es que no ha tenido oposición de verdadero nivel sostenido. Los ataques de un voluntarioso Lipowitz no han conseguido en ningún momento poner en aprietos reales al líder. Por su parte, Roglič, en el ocaso de su trayectoria deportiva, ha terminado decimosexto en la general a más de 22 minutos tras una aciaga última etapa.
Los accidentes marcan la carrera
Si algo define esta edición es la manera en la que la carrera ha ido perdiendo protagonistas. Las caídas y posteriores abandonos de Mikel Landa, Isaac del Toro y Juan Ayuso no han sido episodios aislados, sino golpes directos al núcleo competitivo de la prueba. El patrón de los accidentes remite inevitablemente a la edición de 2024, cuando la caída de los principales favoritos Jonas Vingegaard, Remco Evenepoel y Primo Roglič obligó a neutralizar una etapa y vació la general en cuestión de minutos.

El ciclismo vasco: transición generacional y relevo abierto
Las despedidas de Pello Bilbao e Ion Izagirre cierran una generación aún competitiva (6º y 4º en la general), mientras Igor Arrieta (8º) confirma su progresión y Alex Aranburu firma el triunfo parcial en Galdakao, en contraste con un Euskaltel-Euskadi activo pero sin resultados; en ese relevo aún incompleto, Markel Beloki asoma como principal referencia de futuro.
Los jóvenes se adueñan de las carreteras
La aparición de corredores que transitan directamente del campo júnior al profesional, sin fases intermedias, está acelerando un cambio en la forma de correr. El de Seixas no es un caso aislado. Andrew August, el estadounidense del INEOS, ganador de la última etapa de Bergara,y que ya superó a Seixas en categorías inferiores, ha seguido una progresión similar y ha demostrado en esta Itzulia la misma tendencia a correr sin cálculo.

Pello Bilbao, agur eta ohore (adiós y honor)
El corredor de Gernika ha elegido la carrera de casa para anunciar su adiós: “Cuando miro atrás, lo primero que pienso es en la suerte de haber nacido aquí”, comentó ante los medios cuando anunció su retirada. Fue una despedida cargada de simbolismo y acompañada de un meritorio octavo puesto en la general. Un agur que trasciende lo deportivo y conecta con el arraigo del ciclismo en Euskadi.
La afición vasca: cultura de carrera
La Itzulia no necesita cifras para explicarse: basta con mirar la carretera. En 2026, cunetas llenas y puntos clave como Izua o El Vivero volvieron a marcar el recorrido, un patrón que ni la lluvia y el frío de Bergara lograron romper, con la afición presente en Asentzio o Elosua incluso en las peores condiciones. Una presencia selectiva, situada donde se decide la carrera y reforzada por el naranja del Euskaltel-Euskadi, porque en Euskadi el ciclismo no se sigue: se vive y se pertenece.