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Mareille Meijering, reinvención en el Col du Granier

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Olga Àbalos | 02 Aug 2025

Mareille Meijering, reinvención en el Col du Granier

Mareille Meijering, reinvención en el Col du Granier

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Con la llegada de la alta montaña al Tour de Francia femenino, el pelotón ha empezado a conceder más margen a las escapadas. Las grandes favoritas, concentradas en la batalla por la clasificación general, prefieren guardar fuerzas mientras otras corredoras aprovechan para buscar la gloria desde lejos. En las dos últimas jornadas, se han formado fugas muy numerosas, de hasta 17 o 18 corredoras, donde equipos con menos opciones en la general han tratado de ganar protagonismo o de firmar una victoria de etapa. Uno de los equipos más combativos en este sentido ha sido el Movistar Team, que ha entendido su presencia en estos cortes como una forma de reinventarse tras el abandono de su líder, Marlène Reusser, en la primera etapa.

En la séptima jornada, que incluía la ascensión al Col du Granier (8,9 km al 5,4 %) y con final en Chambéry, una de las protagonistas fue la neerlandesa Mareille Meijering. La corredora del Movistar Team fue una de las pocas capaces de resistir la selección en las cuestas del Granier y aguantar el ritmo de la bretona Maëva Squiban, que acabaría logrando su segunda victoria de etapa consecutiva, hasta los 20 km finales. 

“Me sentí bastante bien durante toda la etapa", explicó Meijering a VOLATA tras cruzar la meta. “Al principio era muy llano, que no es mi terreno, pero sabía que si se formaba una escapada, sería ahí, en esa carretera estrecha. Así que intenté estar muy atenta y seguir los movimientos correctos. Cuando entré en la fuga, mi director me decía por el pinganillo: ‘¡guarda, guarda!’, porque sabíamos lo que venía al final. Luego intenté posicionarme bien antes de la última subida. Por desgracia, Maëva nos alcanzó, atacó y ya no pude seguirla”.

Foto: Sprint Cycling 

Preciasamente, ese fue uno de los momentos clave de la etapa: cuando Squiban, que se había quedado rezagada en un corte anterior, logró enlazar con el grupo de cabeza donde rodaba Meijering. Fue entonces cuando se produjo un primer intento de selección. “Sabía que tenía que estar pendiente de ella.  Atacó una vez y pude seguirla. Luego me pidió que hiciéramos relevos, pero le dije que no, que no iba a colaborar. Así que lo intentó de nuevo. Era lo que tenía que hacer, porque sabía que ella era muy fuerte. Y en el segundo ataque ya no pude seguirla, por desgracia”.

La actuación de Meijering, que estuvo 131 km escapada, demuestra el carácter y la capacidad de recuperación del equipo tras un inicio complicado de Tour. “Está siendo una semana muy dura”, confesó la neerlandesa. “Desde el principio vamos a tope, ha sido realmente estresante. Poco a poco he tenido que meterme en carrera, así que estoy contenta de haber podido mostrar nuestros colores en esta etapa”.

El equipo Movistar, con la general ya fuera de alcance, ha sabido redefinir sus objetivos y encontrar otras formas de competir en este Tour. "Sí, no nos queda otra, al final. Vinimos aquí con la idea de pelear la general con Marlene. También teníamos marcadas las dos primeras etapas con Liane Lippert sobre todo. Se nos torcieron las dos cosas, no pudo ser y después no queda otra que reponerse, cambiar un poco el chip, cambiar de mentalidad, volver a repensar los objetivos, plantearse cada etapa como si fuese el último día, prácticamente", comenta Sebas Unzué, manager del equipo telefónico. "Personalmente estoy contento porque el equipo ha peleado, en el momento no estamos teniendo premio, pero bueno, confío que de aquí al domingo nos quedan dos y todo es posible".

Foto cabecera: Thomas Maheux / ASO