Olga Àbalos | 01 Aug 2025
Usoa Ostolaza: 'Es muy bonito estar en una fuga así'
Así que la montaña ha llegado al Tour de Francia femenino; también lo han hecho otro tipo de fugas, más numerosas y con corredoras que sienten que el terreno duro les puede facilitar una victoria de etapa. Y también, claro, las fugas con un espíritu más estratégico. El primer contacto con la montaña, en la sexta etapa entre Clermont-Ferrand y Ambert, por el siempre duro, correoso y también exuberante parque natural de Livradois-Forez, en la zona del Puy-de-Dôme, no ha defraudado en este sentido. Una numerosa escapada de hasta dieciocho corredoras se aventuró por las serpenteantes carreteras de asfalto rugoso durante poco más de 60 km, con una diferencia máxima de poco más de un minuto. Entre ellas, la guipuzcoana del Laboral Kutxa, Usoa Ostolaza.
“Hemos trabajado mucho todo el día, pero los tramos eran bastante estrechos, así que no era muy fácil estar delante. Los movimientos en esa zona estrecha y de colocación para estar delante me costaron, aunque al final la fuga tiró. Y, bueno, se notaba que había mucho interés por la fuga, pero a la vez no querían dejarla ir. No hemos cogido más de un minuto y medio, creo, pero ahí nos hemos mantenido —comentaba a VOLATA pocos minutos después de cruzar la línea de meta de Ambert—. Luego también el terreno no ayudaba, el recorrido era muy duro.”

En relación al éxito de la fuga y a las posibilidades de llegar a meta, Ostolaza apuntaba a la presencia de Elise Chabbey, la actual maillot de puntos rojos y la mejor clasificada en la general, a 1’19’’. “Pues pensaba que no iba a entrar en la fuga, la verdad… —aseguraba—. Sabíamos que había corredoras que tenían interés en la etapa y luego ella, iba a por la montaña, pero… Pero igualmente eso te crea dudas de qué iba a pasar con la fuga.”
Ostolaza fue absorbida por el gran grupo cerca de los 40 km a meta tras permanecer en la fuga durante 53 kilómetros. “Al final, la verdad es que ha estado bien, más aún siendo unas 18 corredoras, que luego se fue reduciendo por el terreno. Y, bueno, ahí sufres todo el día, ¿no? Pero también es muy bonito estar en una fuga así, de bastante calidad en un Tour. Luego el terreno nos ha puesto a cada una en nuestro sitio”, ha asegurado con una sonrisa. “A partir de ahora, las etapas son más duras, y a mí me gusta más este terreno para las fugas, así que lo vamos a volver a intentar en estas próximas etapas —avanza—. Es terreno para que las fugas tengan más esperanzas de llegar y, además, en el ciclismo femenino nunca se sabe lo que puede pasar.”