Brutal Gravel Race: En Colombia, el gravel encuentra terreno abonado

Manuel Novik

9 octubre, 2026

En un país que lleva el ciclismo en las venas, el gravel encuentra caminos y cómplices. Brutal Gravel Race, la parada colombiana de la Terra Continental Gravel Series, crece en Boyacá con el respaldo de una industria acostumbrada a vivir sobre dos ruedas. Su director, Alex Rodríguez, ha logrado atraer a grandes marcas y colaborar con la UCI sin renunciar al espíritu de sus primeras salidas entre amigos.

En Colombia, el gravel ha encontrado aliados incluso antes de reunir un pelotón numeroso. Tiendas, importadores y pequeños fabricantes de equipación reconocen en esta disciplina una prolongación de algo que conocen bien: una vida ligada al ciclismo. Alex Rodríguez supo movilizar ese tejido cuando Brutal Gravel Race apenas era una idea. Para su primera edición consiguió el respaldo de unas 22 marcas y reunió a 110 participantes. Detrás de aquella respuesta estaban los vínculos cultivados durante años sobre la bici y la intuición de que los caminos colombianos podían ofrecer otra manera de rodar.

Brutal es parte de Terra Continental Series, toda la información del circuito en este enlace.

El gravel le parecía otra ocurrencia de las marcas para hacerle gastar dinero. Su primera salida tampoco ayudó: una bicicleta prestada, un desarrollo demasiado duro y las pendientes colombianas. «No me gustó ni cinco», dice: no le gustó en absoluto. Hubo que probar otra montura para reconciliarse con la idea. Entonces apareció lo que buscaba: velocidad sobre caminos sin asfaltar, montaña y la posibilidad de volver a casa habiendo pasado más tiempo pedaleando que empujando. El antiguo detractor empezaba a imaginar una carrera propia.

La Terra Continental Gravel Series llegará los días 10 y 11 de octubre a Sáchica, Boyacá, con esa historia detrás. Brutal permite asomarse a una Colombia cuya relación con la bicicleta también se reconoce lejos del pelotón profesional. Está en las tiendas, en los pequeños fabricantes de ropa, en quienes importan componentes y en los amigos que convierten una afición compartida en un negocio. Una trama cotidiana sobre la que Rodríguez ha ido construyendo su proyecto, mucho antes de que llegaran las primeras aportaciones económicas.

Foto: Brutal Gravel Race

Cuando buscó apoyos para estrenarse, todavía no podía enseñar fotografías de una meta ni cifras de participación. Podía, eso sí, presentarse ante gente que ya le conocía por su relación con el ambiente del MTB. «Sí, hágale Alex, hágale», recuerda que le respondían: adelante, lánzate. Aquella primera aventura, celebrada en Chocontá, reunió a unos 110 corredores y aproximadamente 22 marcas. La cifra habla tanto de su iniciativa como de un entorno acostumbrado a encontrarse alrededor del ciclismo. «Nos lanzamos a ese chicharrón», resume. Organizar una carrera tenía bastante de meterse en un lío, pero había manos dispuestas a ayudar.

Entre ellas estaban las de amigos que confeccionaban ropa ciclista o vendían cremas deportivas. Rodríguez les abrió un espacio para mostrar sus productos. Con el tiempo llegaron apoyos de otra dimensión: HA, con Shimano y asistencia mecánica; la tienda Strongman; Red Bull. Para esta edición anuncia a Factor, a través de Bike Run, y a Subaru, que ha encontrado en los caminos del gravel una afinidad con sus vehículos. La bicicleta reúne alrededor de Brutal una conversación comercial que desborda a la propia bicicleta.

El antiguo detractor ahora se atreve a pronosticar un vuelco entre disciplinas. «Me atrevería yo a decir que el gravel ya desplazó al MTB», sostiene, mirando al crecimiento internacional. Ve el ciclismo de montaña encaminándose hacia un público más específico y en la versatilidad del gravel una ventaja para conquistar nuevos adeptos. Su apuesta colombiana, sin embargo, todavía necesita paciencia y dinero propio. «Por ahora es amor», admite. Solo este año algunas marcas han empezado a realizar aportaciones económicas. Mientras tanto, augura que el fenómeno sudamericano «va a estallar» el próximo año.

Foto: Brutal Gravel Race

El paisaje también se eligió escuchando. Tras el frío y la lluvia de Chocontá, Rodríguez buscó una sede que facilitara el viaje y permitiera disfrutar sobre la bici. Encontró Sáchica y el apoyo de su alcaldía. En Boyacá reconoce un equilibrio entre llano, montaña y descensos, con pendientes que permiten decidir cuánto apretar. «Yo creo que Boyacá es el mejor gravel que hay en Colombia». Las distancias anunciadas, 60 y 130 kilómetros, ofrecerán dos formas de recorrerlo. Espera entre 200 y 300 participantes, después de alcanzar los 200 inscritos el año pasado.

La confianza construida entre ciclistas terminó llegando también al entorno de la UCI. Cuando buscaban un aliado colombiano, cuenta Rodríguez, las recomendaciones apuntaron a Brutal. Entraron en el programa UCI Partner Race y ayudaron a diseñar el trazado de la primera fecha colombiana de las UCI Gravel World Series, además de aportar personal y vehículos. Aquella colaboración llevó su experiencia a la sabana de Bogotá. Ahora quieren continuar prestando apoyo, aunque Rodríguez mantiene una distinción: aquella prueba y Brutal son carreras diferentes.

Foto: Brutal Gravel Race

Tampoco tiene prisa por convertir la suya en una fecha UCI. Le preocupan unas exigencias que, a su juicio, dejan menos libertad al organizador y menos espacio a los patrocinadores. Sobre todo, quiere conservar una manera de correr: entregar el GPX, señalizar los puntos críticos y dejar que la navegación cuente. «También tienes que saber navegar», insiste. Una eventual prueba bajo reglamento UCI tendría su propio lugar. Brutal seguiría respondiendo a esa idea del «parche de amigos» que atraviesa su conversación: una reunión de la pandilla para compartir tiempo y afición.

En esa expresión cabe buena parte del proyecto: salir juntos, reconocerse y encontrar razones para repetir. Rodríguez ha sabido darle forma, imagen y continuidad; alrededor ha encontrado un país donde la bicicleta ya sostiene relaciones y negocios. El gravel todavía busca ampliar su comunidad, pero dispone de interlocutores que conocen el esfuerzo de organizar, vender, reparar y pedalear. En Boyacá, la próxima salida reunirá también todo ese trabajo que suele quedar fuera de la fotografía, detrás de quienes buscan su sitio en el camino.

Los detalles de Brutal en este enlace.