Laura Meseguer | 14 Dec 2025
Demasiado flaca
La victoria de la francesa Pauline Ferrand–Prévot en el Tour de Francia femenino fue histórica y de una relevancia inmensa. Francia llevaba décadas esperando a su nuevo campeón y las dos victorias parciales de su compatriota Maëva Squiban y el interminable palmarés y logro olímpico de Ferrand- Prévot será un bendito reclamo para miles de nuevos seguidores hacia el ciclismo femenino.
Con nueve títulos mundiales, el primero en carretera en 2014 para después hacer un despliegue de versatilidad en MTB XC, marathon, ciclocross y gravel, el año pasado anunció que a partir de 2025 se centraría en la carretera con la ambición de ganar el Tour de Francia Femenino. Su último gran objetivo serían los Juegos Olímpicos de París, donde se llevó el oro en la Colina de Elancourt. Después de su temporada de clásicas con su victoria, de nuevo histórica, en la París-Roubaix, la francesa se presentó en la salida del Tour en Vannes con cuatro kilos menos respecto a su inicio de temporada, explicando que el proceso se había hecho de manera paulatina, para ese momento competitivo concreto y con la supervisión del equipo médico del Visma-Lease a Bike. El "don't try this at home", que se presupone en el deporte de élite a pesar de los grandes avances en el campo de la nutrición.
Tras su victoria, el debate se centró entorno a su peso. Curioso. Un ciclista que llega “fino” al Tour es sinónimo de sacrificio, exigencia y excelente forma. En el caso de Ferrand-Prévot fue un riesgo para la salud física y mental y un mal precedente para las generaciones venideras. Me llamó la atención este debate. Llevo años viendo las básculas en los pasillos de los hoteles ciclistas durante la competición y días después de la victoria de Pauline, durante el Czech Tour masculino, la organización puso una báscula para pesar a los corredores antes de la salida bromeando con los más pesados y felicitando a los más ligeros como contenido para redes sociales. Durante décadas hemos visto sacos de huesos andantes en el ciclismo masculino y jamás el foco se ha puesto en la opinión de los compañeros de pelotón ante los escuálidos que se jugaban el Tour.
Pauline Ferrand-Prévot durante la novena etapa del Tour de Francia femenino con final en Châtel Les Portes du Soleil (Foto: Thomas Maheux / ASO).
Esto es importante: no es que la imagen en sí genere opinión pública, sino que la diferencia radica en que se pregunta directamente a los corredores por la opinión sobre el físico de otros y se les enfrente. ¿Cuántas preguntas se le han hecho a Valentin Paret-Peintre en rueda de prensa sobre su peso cuando ganó etapas en el Giro y en el Tour? Y a los compañeros de pelotón, ¿se les ha preguntado acaso su opinión sobre el peso de Froome, Wiggins o tantos otros? ¿Se ha hablado de los riesgos de la extrema delgadez en la salud física y mental de los corredores? Como periodista no puedo evitar alzar la voz ante lo que me parece una falta de responsabilidad por parte del gremio. Es un planteamiento de debate hipócrita que se escuda en la salud hormonal de las mujeres —sobre lo que por cierto se ha escrito y explicado poco en la prensa generalista— para despreocuparnos del todo de la salud masculina en otros tantos asuntos. Con titulares sensacionalistas y frases sacadas de contexto animando al clickbait y generando una opinión pública en redes sociales desinformada.
Ferrand-Prévot está en uno de los mejores equipos del mundo, el Visma-Lease a Bike, y sigue una preparación medida y controlada por el equipo médico al igual que hace Jonas Vingegaard en su camino hacia el Tour. Entonces, ¿por qué esto es noticia? ¿y por qué es noticia que un ciclista delgado haya ganado el Tour? Aclaraba unos días después del término de la carrera Demi Vollering, que durante la rueda de prensa posterior las preguntas de los periodistas se centraron en un 80% entorno a su peso en contraposición con el de la francesa: que si consideraba que debía estar más delgada, que si sería la clave para ganar el Tour de nuevo...Todas las declaraciones de Vollering sobre su propio cuerpo y sus decisiones se presentaron en los medios como un ataque hacia Ferrand-Prévot, alimentando un falso enfrentamiento entre mujeres. Donde decía que ella no tenía las mismas características físicas que Pauline para perder tanto peso y que supondría poner en jaque su salud, se extrajo “yo priorizo mi salud por encima de todo”, que con un subtítulo citando a la ganadora del Tour o una simple imagen de ella con el maillot amarillo tenemos tergiversada la historia y creada la polémica. Unos días más tarde reclamaba Vollering responsabilidad con estos temas de salud ante las mujeres y niñas que están mirando. Esa obligación deberíamos hacerla nuestra en los medios de comunicación. Bien sabemos que lo que hagan los deportistas de élite con su físico y rendimiento, no es ejemplo para los que no lo somos, sí lo es su sacrificio, su tesón y su disciplina. Y así lo tuvo que aclarar la neerlandesa: “El cuerpo de cada uno es diferente. Cada atleta necesita un método diferente y lo importante es tomar las decisiones correctas para tu salud [...] perder peso no es la solución definitiva”.
La francesa del Visma Lease a Bike se proclamó ganadora de la ronda francesa en su primera participación (Foto: Thomas Maheux / ASO)
La campeona suiza de contrarreloj del equipo Movistar, Marlen Reusser, también se manifestó sobre el asunto en una interesante entrevista para el portal Tages Anzeiger de la cual los medios deportivos de todo el mundo han escogido este titular: “En secreto deseábamos que no ganase”. Reusser, que es médico y ha llegado a ejercer como tal, hablaba en la entrevista de los pocos estudios que todavía existen al respecto y se preguntaba sobre el impacto que una pérdida de peso como la de Ferrand-Prévot tiene en el cuerpo femenino; si quizás no siendo una condición permanente sino algo puntual para un momento concreto no es tan dañino y recordaba los riesgos de amenorrea, la pérdida de la menstruación debido a la práctica deportiva de alta intensidad, que padecen muchas deportistas de élite. Por eso, esperaba y deseaba que lo de Ferrand-Prévot no siente un precedente o confunda a las nuevas generaciones ciclistas.
Hay mucha ciencia y profesionales dedicados a la gran revolución del ciclismo de los últimos años como es la nutrición. Reducirlo una vez más a un asunto de peso y cuestionar y enfrentar a las mujeres sobre ello, demuestra la doble vara de medir con la que se nos juzga. Por no hablar del tiempo que también tuvo que dedicar Demi Vollering en la rueda de prensa a defenderse de la etiqueta de “drama queen” que le recayó una vez más en la presente edición tras las declaraciones posteriores a su caída en la que reclamaba más respeto en el pelotón. Nada que no hayamos escuchado de sus colegas en el pelotón masculino ¿verdad? Es una lástima que una vez más no podamos disfrutar del éxito deportivo de una mujer sin polémica de por medio, sin que tengan que hacer un enorme esfuerzo por demostrar su valía y todavía más por recibir la aprobación social. Es agotador.
Y no me interpreten mal. Que la salud no sea el precio a pagar por el rendimiento y que un deportista marque sus propios límites, es legítimo e incluso positivo. Que los estragos del alto rendimiento a nivel físico y mental sea un tema que se ponga encima de la mesa es necesario, para al menos los que tenemos inquietudes en ello. Basta buen periodismo y responsabilidad.
Artículo publicado en VOLATA#48. Suscríbete aquí para recibirlo.