| 18 Nov 2025
Nuevos sabores 226ERS: para rendir sin saturar el paladar
Hay un momento, en los esfuerzos largos, en el que el problema ya no es fisiológico. Las piernas responden, la cabeza está en su sitio, el estómago —con suerte— también. Y, sin embargo, cuesta comer. No porque el cuerpo no lo necesite, sino porque el paladar está agotado. Saturado de dulzor, de aromas repetidos, de esa insistencia constante que acompaña a muchos productos de nutrición deportiva.
En ese punto, el sabor deja de ser un estímulo y se convierte en un obstáculo. Y entender eso es clave para seguir rindiendo.
La última ampliación de sabores de 226ERS —con la llegada de Speculoos, Lime y, sobre todo, el sabor Neutral a sus gamas HIGH ENERGY GEL y HIGH FRUCTOSE GEL— parte precisamente de esa realidad. No busca sorprender, sino acompañar. No pretende destacar, sino permitir que el gesto de comer siga siendo posible cuando ya llevas horas haciéndolo. Este punto es especialmente relevante en los deportes de larga intensidad y duración, algo que va en el ADN de la mayoría de disciplinas ciclistas.
Uno de los grandes problemas en pruebas de larga duración es la saturación de los sabores dulzones. El cuerpo puede necesitar más energía, pero el paladar dice basta. Por eso, la llegada del sabor Neutral al HIGH FRUCTOSE GEL tiene un sentido muy concreto: permitir seguir ingiriendo hidratos sin añadir estímulo sensorial. Este es, quizá, el ejemplo más claro de esta filosofía.
Este gel está formulado con maltodextrina y fructosa en proporción 10:8, una combinación pensada para maximizar la absorción de carbohidratos a través de diferentes transportadores intestinales y permitir ingestas superiores a los 60 g/h sin comprometer la digestión. Está pensado para momentos de alta exigencia. En formato de 80 g aporta 55 g de hidratos de carbono, mientras que el formato XS (44 g) ofrece 30 g, lo que facilita ajustar la estrategia según el momento del esfuerzo. El sabor prácticamente desaparece y, en esa ausencia, encuentra su valor: no satura, no cansa, no genera rechazo. Simplemente entra en el cuerpo y cumple su objetivo.
Algo similar sucede con el Speculoos, uno de los sabores de moda de 2025, inspirado en aquellas típicas galletas de origen belga que suelen acompañar el café. Con este perfil tan particular, la función del Speculoos es sorprender a nuestras papilas gustativas con un sabor poco esperable en un gel energético. Dulce y salado a la vez. ¿Por qué no? En este caso, 226ERS lo ha incorporado en la gama High Energy Gel, basada en ciclodextrina, un carbohidrato de última generación con alto peso molecular y baja osmolaridad. Esto se traduce en un vaciado gástrico rápido, una liberación de energía progresiva y una respuesta glucémica sostenida, ideal para esfuerzos prolongados a intensidades medias o bajas.
En el caso del Speculoos, cada gel de 76 g aporta 50 g de hidratos de carbono y 250 mg de sodio, mientras que el formato XS (45 g) ofrece 30 g de hidratos y 150 mg de sodio, una opción interesante para combinar tomas o ajustar la carga energética sin saturar. Aquí la energía llega de forma progresiva y sostenida. El sabor, cálido y reconocible, rompe la monotonía de los perfiles cítricos y dulces habituales, pero sin imponerse.
En ambos casos, los formatos XS —30 gramos de hidratos— permiten modular la estrategia, fragmentar la ingesta y adaptarla al ritmo real del esfuerzo, no al que marca el envase. Porque en pruebas largas, desde el gravel hasta la ultradistancia, la nutrición deja de ser una pauta cerrada y se convierte en un diálogo constante entre lo que necesitas y lo que puedes asumir.
Por otro lado, si lo que se pretende es romper aún más con la monotonía, el sabor Lime es una buena bala en la recámara. Disponible también como High Energy Gel, ofrece un perfil refrescante —seguro que a algunos os recuerda a un conocido polo helado de lima— y, además, incorpora 160 mg de cafeína.
226ERS no plantea estos geles como elecciones aisladas, sino como piezas de un mismo sistema. La ciclodextrina aporta estabilidad y continuidad; la combinación de maltodextrina y fructosa permite responder a picos de intensidad. Y los sabores, lejos de ser un reclamo, se convierten en una herramienta más para sostener la ingesta a lo largo de las horas.
A veces, rendir mejor no pasa por añadir estímulos, sino por reducirlos. Por dejar descansar el paladar. Por entender que, cuando todo se alarga, la nutrición también debe aprender a desaparecer un poco para no terminar saturados de dulzor.
Podéis encontrar toda la información de los productos 226ERS en www.226ers.com