Olga Àbalos | 28 Jul 2025
Tour de Francia, etapa 21: Chapeau, Wout!
¡Qué manera de validar el nuevo circuito de Montmartre que con la victoria de Wout van Aert en la etapa final del Tour de Francia! La victoria del belga era esperadísima tanto por la afición como para él mismo, porque este 2025 estaba siendo un año complejo, en el que parecía que no lograba deshacerse de la sombra tan alargada de la caída que sufrió en la pasada Vuelta hace casi un año. Hasta ahora, solo lo habíamos visto alzar los brazos en Siena, en el Giro d’Italia, y después de muchas dudas, frustraciones y días grises, ha vuelto a hacerlo en los Campos Elíseos. Y no de cualquier manera.
"Creo que lo más complicado de este Tour ha sido no perder la fe en que podía ganar otra vez", confesaba el belga en la entrevista anterior al podio. “Si consigo mi décima victoria de etapa en el Tour, me doy por satisfecho”. Pues ha tenido que esperar hasta la última, pero lo ha conseguido.
Y de qué forma. Se le veía aliviado, emocionado por recuperar su mejor versión en un circuito que ha parecido un déjà vu de los Juegos Olímpicos de París. Ataques, aceleraciones y cortes provocados por corredores puncheurs como Julian Alaphilippe —que lo ha intentado en la primera vuelta—, y el mismo Tadej Pogačar, que "se ha calentado" —según palabras de Marc Soler—, para provocar la selección definitiva en la segunda vuelta. Matteo Jorgenson, Wout van Aert, Matteo Trentin y Davide Ballerini lograron seguirle. En la bajada se unió Matej Mohorič. Seis hombres en cabeza, con 25 segundos de ventaja en el último paso por meta. Todo se decidiría en la tercera y definitiva subida. Pogačar volvió a atacar, esta vez con rabia. Solo Van Aert y Ballerini aguantaron el ritmo. A 300 metros de coronar, el belga se levantó sobre los pedales, remachó a Pogačar y coronó primero. En la bajada, el esloveno ya no pudo seguirle. Van Aert volaba hacia su segunda victoria en los Campos Elíseos y la décima en el Tour de Francia.

Ha sido una etapa viva, y peligrosa por la lluvia. Tan solo faltaba Mathieu van der Poel dando zapatazos en la Côte de la Butte Montmartre, ese 1,1 km al 5,9 % de pendiente sobre pavé. La espectacularidad de la etapa parece haber desterrado la llegada habitual a París, que solía resolverse en un esprint masivo. Quizás, incluso, el dominio de los velocistas puros en el final del Tour haya empezado a difuminarse.

El otro gran protagonista del día ha sido sin duda Tadej Pogačar, que hoy, 27 de julio de 2025, ha conseguido su cuarto entorchado y se ha convertido en el corredor más joven de la historia en lograrlo. Además, ha sido protagonista de la etapa, cuando no tenía por qué disputarla ni tomar ciertos riesgos. El suelo mojado, el pavé, la general ya resuelta, el tiempo neutralizado… Pero ha salido a divertirse, como si quisiera reconciliarse con el Tour, con el ciclismo y con su oficio, honrando el maillot amarillo y visualizando las tan ansiadas vacaciones. Ha ganado el Tour tras, recordemos, coronarse también en las clásicas: Strade Bianche, Tour de Flandes, Flecha Valona y Lieja. Muchos meses dando lo màximo.