Olga Àbalos | 07 Jul 2025
Tour de Francia, etapa 3: Día agridulce en el Cofidis
De momento está siendo un Tour algo convulso para el Cofidis. Más allá de llegar a la carrera con los nervios de tener un déficit de puntos considerable, el equipo francés lleva dos días siendo el foco de la prensa por motivos poco agradables.
Ayer domingo fue el robo de once bicicletas y herramientas de su camión mecánico durante la noche. Y hoy lunes han sido las disculpas que Bryan Coquard ha tenido que pronunciar tras haber sido el causante directo de la caída en un esprint intermedio de Jasper Philipsen, que ha tenido que abandonar la carrera con fractura de clavícula y, posiblemente, alguna costillas. (¿Demasida competitividad para una meta volante?)
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El francés ha atendido a la prensa abatido y al borde de las lágrimas. “No ha sido mi intención provocar ninguna caída ni poner a nadie en riesgo. He visto algunos vídeos y creo que quizá ha sido Laurent Rex quien me ha desequilibrado… Yo estaba en la rueda de Jonathan Milan, que ha sido quien ha lanzado el esprint”. Ha continuado: “No ha sido voluntario y pido perdón a Philipsen y al equipo Alpecin. No soy un mal tipo y no he actuado con mala fe. Esto no es nada agradable, pero ya está hecho...”
El propio Coquard ha confesado que posteriormente ya no tenía ni ánimos para disputar el esprint final, pero “me vi metido en él, y ¿qué podía hacer?”. La mala fortuna ha hecho que se viera involucrado en otra caída en los me-tros finales. “Ahora mismo me duele todo, tengo algunas abrasiones… Veremos cómo evoluciona”, ha concluido el francés, que sabía que la prensa estaría esperándolo y le ha costado mucho hacer estas declaraciones.
En otros buses de equipos también han tenido que sacar el maletín médico: Jordi Meeus (Red Bull - BORA - hansgrohe) ha entrado en meta con sangre en la cara, Remco Evenepoel también se ha ido al suelo, junto con Geraint Thomas (INEOS Grenadiers), Cees Bol (Astana Qazaqstan Team), Paul Penhoët (Groupama–FDJ), Emilien Jeannière (Team TotalEnergies) y Arnaud De Lie (Lotto). Sin duda, una etapa accidentada que se ha resuelto, como estaba previsto en esta jornada de perfil llano, con un esprint masivo. En la meta de Dunkerke, en una volata muy caótica, han sobresalido dos de los mejores esprinters del momento: Tim Merlier (Soudal) y Jonathan Milan (Lidl–Trek), que se han jugado la victoria en la fotofinish.

Al final, el belga del Soudal ha sido el ganador por milíme-tros en la linea de llegada, situada no muy lejos de la playa, por siempre asociadas a la Operación Dinamo, en la que se evacuaron tropas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial. Sí, era de manual terminar esta crónica con alguna referencia bélica, pero… mejor hacerlo con una buena noticia: hace unas horas, los investigadores de la gendarmería han encontrado las bicis robadas del Cofidis. Día agridulce en casa del Cofidis.