Crónica de la 4ª etapa de la ronda francesa entre Gevrey-Chambertin y Dijon, de 21 km.
Sobre el papel la contrarreloj entre Gevrey-Chambertin y Dijon, de este martes, era una etapa clave el desenlace de este Tour de Francia Femenino y así lo ha sido. Sobre sus 21 kilómetros empezó a dibujarse por primera vez una jerarquía clara que obliga, a partir de ahora, a que cada equipo con aspiraciones en la general empiece a aclarar su estrategia. Y, como muchos esperaban, fue la Campeona del Mundo de la modalidad Marlen Reusser (Movistar Team) quien salió reforzada, con la victoria de etapa y el maillot amarillo sobre los hombros.
La suiza llegaba como la gran favorita de la jornada y respondió a las expectativas con un tiempo de 27’30», suficiente para imponerse por apenas 4 segundos a la sorprendente Lieke Nooijen (Visma-Lease a Bike), gran revelación del día, y aventajar en 18 segundos a Demi Vollering (FDJ United-Suez), tercera. Más allá del triunfo, la contrarreloj empezó a marcar diferencias importantes entre las candidatas a la clasificación general. Muchas volvieron a ir al límite a causa de las altas temperaturas en la ciudad de la mostaza. Pauline Ferrand-Prévot cedió 2’13», mientras que Elisa Longo Borghini perdió 1’03», y Kasia Niewiadoma-Phinney, 1’08», tiempos que pueden ser significativos antes de que la carrera se adentre definitivamente en la alta montaña.

Ferrand-Prévot en el momento de la salida de la CRI (©Aureliene Vialatte)
Sin embargo, ni siquiera la propia Reusser esperaba un desenlace tan ajustado con la exhibición de Nooijen, especialmente en la segunda mitad del recorrido. «Sinceramente, no tengo una explicación para lo que ha hecho Lieke. No sabía que fuera tan buena contrarrelojista y me ha sorprendido muchísimo. No entiendo por qué al final solo he podido sacarle 4 segundos, quizás ella ha conseguido mantener una mejore velocidad media, no sé…», reconocía la suiza ante la prensa, que asegura que ahora deberán analizar lo sucedido.
La actuación de Nooijen fue, de hecho, una de las grandes noticias de la jornada. La neerlandesa mejoró los registros provisionales de Lotte Claes (Fenix – Premier Tech) y resistió incluso el buen tiempo de Zoe Bäckstedt (Canyon//Sram), vigente Campeona del Mundo sub-23 de la especialidad. Solo la aparición de Reusser, vestida con el maillot arcoíris, logró desbancarla del primer puesto.
Otra corredora que ha hecho muy buena actuación ha sido la catalana Paula Blasi (UAE L’Imad), que ha quedado entre las 15 primeras afrontando la contrarreloj «sin expectativas», porque en realidad era la primera gran prueba de esta disciplina que disputaba. En su momento no pudo hacerlo en la contrarreloj de los Campeonatos de España debido a una caía el día antes que la dejó mermada.

La neerlandesa Lieke Nooijen, la sorpresa del día (© Laure Boutiot)
Con la CRI resuelta, la clasificación general también deja un nuevo escenario para los próximos días. Reusser se convierte ahora en la corredora a batir, mientras que varias de sus grandes rivales ya están obligadas a recuperar tiempo. Entre ellas, Ferrand-Prévot, vigente campeona del Tour, aunque la nueva líder prefiere no sacar demasiadas conclusiones de las diferencias vistas en Dijon. «No tenía referencias sobre Pauline como contrarrelojista, así que no puedo valorar el tiempo que ha perdido. Lo que está claro es que en este Tour de Francia todo puede pasar. Puedes tener un buen día, un mal día o una avería mecánica, y todo puede cambiar —ha comentado—. Creo que la etapa del Mont Ventoux es la que mejor le va a Pauline. Estoy convencida de que allí intentará recuperar tiempo.»
Lejos de mostrarse preocupada, lanza un aviso sobre sus propias opciones en las etapas alpinas: «Siempre he sido una buena escaladora, aunque durante muchos años corrí como gregaria y nunca tuve la oportunidad de demostrarlo. Ahora llego a este Tour como líder y tengo muchas ganas de demostrar que también puedo estar delante en la montaña.»

© Laure Boutiot