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Así quedan las plantillas de los equipos profesionales en 2026 - primera parte

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Borja Barbesà | 30 Dec 2025

Así quedan las plantillas de los equipos profesionales en 2026 - primera parte

Así quedan las plantillas de los equipos profesionales en 2026 - primera parte

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Las plantillas ya están definidas y el inicio de la nueva temporada está cada vez más próximo. Buen momento para comenzar una serie de tres artículos que analizan la composición de los dieciocho equipos World Team y los principales Pro Teams de 2026. Vamos con las primeras siete escuadras. 

 

Uno-X Mobility 

Altas: Sven Erik Bystrøm (Groupama - FDJ), Anthon Charmig (XDS Astana Team), Storm Ingebrigtsen (Team Coop - Repsol), Alexander Kamp (Intermarché - Wanty), Tobias Svarre (Team ColoQuick), Martin Tjøtta (Arkéa - B&B Hotels), Torstein Træen (Bahrain - Victorious) 

Bajas: Amund Grøndahl Jansen (?), Alexander Kristoff (retira), Magnus Kulset (?), Rasmus Bøgh Wallin (Team Cranks)

Es admirable que un equipo que se autoimponga una restricción de nacionalidades en la plantilla -solamente noruegos y daneses- no solamente pueda seguir siendo competitivo sino que vaya poco a poco subiendo de nivel. Esta ventana de mercado significa el adiós de Kristoff, alguien que ya ha conseguido todo lo que podía conseguir y que ha dado en esta recta final de su carrera un empujón al equipo de su país.
Por el contrario llega un puñado de ciclistas que amplían el número y la profundidad de la plantilla, algo muy necesario en su debut como equipo World Team y el consiguiente aumento en la exigencia del calendario. Bystrøm y Kamp aportarán veteranía a una estructura que siempre se renueva bastante por la franja baja de edad, incorporando productos de la cantera noruega que hayan destacado en equipos continentales. Es el caso de Storm Ingebrigtsen, altísimo y combativo, además de uno de los mejores nombres del pelotón. Tjøtta y Charmig son corredores algo más hechos ya, sobre todo el segundo, y de perfil escalador. Træen, por su parte, tras su buena Vuelta a España reciente, es el fichaje estrella, aunque en realidad no es sino un regreso a casa tras un par de años en el Bahrain. Cosechar top10 en vueltas por etapas y, con suerte, alguna victoria, será su cometido. 


Talento emergente

Tras ser en 2024 el corredor más joven del Tour de Francia, Johannes Kulset ha empezado a demostrar en 2025 que la confianza  y expectativas depositadas en él tenían fundamento. Le han trazado un calendario algo más modesto, con múltiples vueltas cortas de nivel medio y ha mostrado una consistencia encomiable a lo largo de todo el año. 
Con todavía 21 años, esta próxima temporada debe dar otro paso adelante y asomar en los puestos de honor de alguna prueba WT. El talento escandinavo siempre suele ser menos precoz que el de otras escuelas deportivas, más de ir subiendo peldaño a peldaño, así que todavía es pronto para adivinarle el techo. Por supuesto, también corre el riesgo de estancarse del modo que parecen estarlo ligeramente compatriotas como Leknessund o Staune-Mittet. Pero si éstos todavía están a tiempo de repuntar, Kulset tiene toda una carrera por delante para esquivar sus contratiempos. En este equipo, modesto dentro del World Team y con una jerarquía tirando a horizontal, debería seguir encontrando su espacio, con confort pero también exigencia y libertad.  
 

¿Cómo pinta el 2026?

La desaparición de Intermarché les ha permitido obtener licencia World Team para los tres próximos años, quizás más pronto de lo que pensaban, aunque siempre ha sido un equipo desacomplejado en sus aspiraciones. Como equipo invitado en carreras importantes han dado la cara sin excepción, así que hay que dar por seguro que seguirán siendo tanto o más competitivos. Sin grandes estrellas, su fuerza es el bloque, el hecho de que cuando fulanito no tiene el día, lo tiene menganito. Pero además, con los años ya han armado una plantilla que no va nada corta de nombres de gama media. Y en todos los terrenos.
Tobias Halland Johanessen ya sabe lo que es acabar delante un Tour de Francia y su objetivo es repetirlo si no mejorarlo. Træen, Leknessund, e incluso su hermano Anders si sigue progresando como en 2025, también pueden destacar cuando la carretera se empina. 
Trotones con olfato como Cort Nielsen, Dversnes y sobre todo Abrahamsen, junto a una larga serie de compañeros secundarios, darán seguro presencia en mil escapadas para nada intrascendentes. Tampoco andan cortos de efectivos para las llegadas en grupo, con Wærenskjold, Friedheim o Blikra, capaces también de andar delante en pruebas de un día.
Y más allá de todos los nombres, la sensación de que siempre suelen rendir por encima de lo previsto al ver las alineaciones.

 

Alpecin - Premier Tech

Altas: Maurice Ballerstedt, Lennert Belmans (Alpecin-Deceuninck Development Team), Francesco Busatto (Intermarché - Wanty), Lindsay De Vylder (Team Flanders - Baloise), Aaron Dockx (Alpecin-Deceuninck Development Team), Jonas Geens (Team Flanders - Baloise), Hugo Houle (Israel - Premier Tech), Tim Marsman (VolkerWessels Cycling Team), Senna Remijn (Alpecin-Deceuninck Development Team), Florian Sénéchal (Arkéa - B&B Hotels), Sente Sentjens (Alpecin-Deceuninck Development Team), Gerben Thijssen (Intermarché - Wanty)

Bajas: Lars Boven (se retira), Samuel Gaze (?), Robbe Ghys (Decathlon CMA CGM Team), Quinten Hermans (Pinarello - Q36.5 Pro Cycling Team), Juri Hollmann (?), Jimmy Janssens (se retira), Timo Kielich (Team Visma | Lease a Bike), Xandro Meurisse (Pinarello - Q36.5 Pro Cycling Team), Fabio Van den Bossche (Soudal Quick-Step), Stan Van Tricht (Soudal Quick-Step Devo Team), Gianni Vermeersch (Red Bull - BORA - hansgrohe)

Cambio de patrocinador secundario y cambio de prácticamente media plantilla, con más de una decena de altas y más de una decena de bajas. Se diría que los nombres de los que se marchan tienen algo más de espesor que los que llegan, sobre todo por los casos de Vermeersch, Hermans, Meurisse y Kielich, tanto por su papel de apoyo principal de los líderes del equipo como por los resultados que podían cosechar individualmente. A los cuatro los han reclutado equipos o bien punteros o bien en claro ascenso, así que es lógico valorar estas pérdidas como notables.
 
De la parte de las altas, Sénéchal y Houle vienen a aportar experiencia, pero sus prestaciones no parece que sean ya las de antaño. En todo caso ofrecerán un contrapunto necesario a la llegada de un puñado de ciclistas jóvenes del equipo de desarrollo o de equipos de divisiones inferiores. Entre ellos, destacaríamos el más joven de todos, el espigado Senna Remijn. Con veinte años a cumplir este enero, en 2025 ya ha hecho algunas carreras con el primer equipo, acabando en un grupo selecto la etapa final de un Tour de Luxemburgo con cierto lustre.
Como equipo próximo geográfica y culturalmente, también han pescado de la no continuidad de Intermarché-Wanty como tal y se han hecho con los servicios de dos corredores que les deberían ser útiles. Por un lado, Thijssen, velocista consistente pero poco ganador, mejor proveedor de puntos UCI que de victorias y que viene de un año bastante mediocre. Por el otro, Busatto, puncheur de la clásica escuela italiana, ganador de la Lieja sub23 de hace tres temporadas y todavía con margen de mejora.

 

Talento emergente 

Entre el todavía muy joven Remijn, mencionado en el bloque anterior, y Tibor Del Grosso, al que todo buen aficionado ya le debería haber tomado la matrícula este 2025 como tarde, se nos ocurre un nombre: Ramses Debruyne. Su antropónimo de resonancias egipcias fue sonando en categorías inferiores, tal vez en un segundo plano pero consistente, hasta que en 2025 ha completado su primera temporada en el primer equipo. No ha llamado mucho la atención, pero su papel ha sido más que decente y al alza a medida que avanzaba el año, dejando destellos durante los diez días que corrió en la Vuelta -su primera grande- y en el calendario italiano otoñal de pruebas de un día. Es probable que no vaya a ser una estrella de este deporte, pero está en la senda buena para ser corredor más que apañado y al que se le vea todavía más en 2026. Un punto a favor para ello: ser de los pocos ciclistas que se defienden subiendo de la plantilla. 
 

¿Cómo pinta el 2026?

Tal y como pedía la configuración de su plantel y viene siendo habitual en la estructura, esta última campaña el equipo se ha apoyado sobre todo en los resultados de sus estrellas. Mathieu van der Poel ha tenido un gran año, con triunfos en Sanremo y Roubaix, y etapa y algunos días de amarillo en el Tour. Si nos ceñimos solo a la ruta, corre pocas carreras a lo largo del año pero sus resultados son casi inmejorables -ese casi se llama Tadej Pogačar. Sin embargo, Jasper Philipsen no ha tenido un 2025 malo pero sí con más altibajos de lo habitual, perdiendo algo del brillo habitual en primavera y teniendo que abandonar el Tour de Francia el tercer día tras ganar la etapa inaugural y ser el primer líder. 
Kaden Groves también ha cumplido, ganando en Giro y Tour, así que se merece ser reconocido como el tercer puntal de un equipo que, a partir de ahí, baja bastante el nivel. Siempre se puede esperar y desear el paso adelante de hombres como Del Grosso -paso que en 2025 ya ha empezado a dar- o Busatto pero, en consecuencia a lo expuesto, el nivel de éxito de la próxima temporada debería medirse en relación a lo que consigan lograr sus tres nombres principales.  

 

Bahrain - Victorious

Altas: Alessandro Borgo (Bahrain Victorious Development Team), Pau Miquel (Equipo Kern Pharma), Jakob Omrzel (Bahrain Victorious Development Team), Alec Segaert (Lotto), Attila Valter (Team Visma | Lease a Bike) 

Bajas: Nicolò Buratti (MBH Bank CSB Telecom Fort), Jack Haig (INEOS Grenadiers), Andrea Pasqualon (?), Finlay Pickering (Jayco - AlUla), Torstein Træen (Uno-X Mobility), Sergio Tu (Astemo Utsunomiya Blitzen), Fred Wright (Pinarello - Q36.5 Pro Cycling Team)

Una ventana de mercado que equilibra bastante las entradas con las salidas. La llegada de Pau Miquel se puede leer en clave de sustitución de Fred Wright, un corredor de un perfil algo parecido. Quizás a día de hoy su nivel está un poco por detrás, pero hay que ser optimistas de cara a su adaptación a un World Team. Segaert también puede cubrir perfectamente el vacío que deja Wright, no tanto en su vertiente de rematador como el de rodador y con el plus que otorgan sus virtudes contra el cronómetro. 
La incorporación de Valter mitiga la baja de Træen como ciclista de perfil escalador que tanto puede ejercer apoyo a líderes como buscar sus oportunidades en fugas. Habrá que ver si se repone de su discreto último año en Visma y si puede explotar su buen desempeño en pruebas de un día con cierto desnivel, aspecto en el que tiene mejores resultados que el noruego. 
Omrzel, el actual ganador del Giro d'Italia Next Gen, es todavía muy joven, pero es un buen proyecto de hombre de generales, perfil que dejaba vacante la marcha del británico Pickering, algo más hecho. Incluso Borgo por Buratti es un cambio de hombre por hombre, siendo también más joven el que llega, con el típico perfil italiano con condiciones para consolidarse como un corredor que ejerce tanto de clasicómano como de cazaetapas o de passista veloce. 
El equipo no ha fichado reemplazo para cubrir la experiencia que aportaban Pasqualon y Haig, cada uno en su terreno. Pero son ciclistas en repliegue, que ya han cumplido su ciclo, y en la plantilla ya hay corredores veteranos como Arndt, Bilbao, Caruso o Mohoric para ejercer ese papel.


Talento emergente

Pocos mundiales en línea han tenido la exigencia de los de Ruanda del pasado septiembre. Una carrera muy dura y rota desde lejos, con unos ritmos cabeceros altísimos. Por ello figurar en el top 10 final debe considerarse como algo meritorio y allí, entre muchos de los mejores hombres del pelotón para estas carreras, sorprendió encontrar el nombre del portugués Afonso Eulálio.No suele ser muy habitual que un ciclista del país vecino pase a un World Team tras destacar en un equipo continental y el movimiento se salde con éxito. Pero aquí hay indicios que llevan a ser optimistas. 
Con 24 años cumplidos hace poco, su primera temporada en un equipo internacional y con un calendario exigente se ha saldado de manera prometedora, indicando que se ha adaptado a esta nueva circunstancia. Le costó un poco la primavera, el Giro no salió del todo bien, pero seguro que se llevó aprendizajes y el verano e inicios de otoño han mostrado que aquí puede haber un corredor interesante. De perfil escalador y, por lo visto en Ruanda, con motor para adaptarse bien a pruebas de un día de dureza y fondo, es un corredor a seguir con atención este 202. Por ahora tiene previsto correr, entre otras pruebas, Strade Bianche, la Volta, Lieja y de nuevo al Giro.     
 

¿Cómo pinta el 2026?

Las últimas temporadas no han conseguido alcanzar los resultados de la mejor fase del equipo, la de 2021-2023, con los ya ausentes Colbrelli, Landa o Poels y las mejores versiones de Caruso, Bilbao y Mohoric. El presupuesto se ha quedado algo atrás en relación a los equipos más poderosos de la actualidad y se ha llevado a cabo un recambio generacional. De los mencionados Caruso, Bilbao y Mohoric se espera que, además de liderazgo, aporten resultados individuales puntuales pero estos ya empiezan a recaer más en la generación siguiente, la de Antonio Tiberi, Santiago Buitrago y Lenny Martínez. El italiano y el francés se enfocarán al Tour, mientras que el colombiano se ha marcado el Giro como objetivo principal. Los tres son capaces también de sacar buenos resultados en las mejores vueltas de una semana, así como en las Ardenas. Son los pilares actuales del equipo y se les pedirá resultados a la altura de sus capacidades que, en el caso del italiano, implicaran mejorar los registros de 2025.
Phil Bauhaus es alguien que da presencia en los sprints pero muy pocas victorias, sobre todo en escenarios de cierto relieve, aunque todo suma. Además del mencionado Eulálio en el apartado anterior, los recién incorporados Miquel, Segaert y Valter tienen nivel, edad y gozarán de la suficiente libertad para desear de ellos un pasito adelante.

 

Cofidis

Altas: Jenthe Biermans (Arkéa - B&B Hotels), Camille Charret (VC Villefranche Beaujolais), Yaël Joalland (CIC - U - Nantes), Alex Kirsch (Lidl-Trek), Hugo Page (Intermarché - Wanty), Louis Rouland (Arkéa - B&B Hotels), Edoardo Zamperini (Arkéa - B&B Hotels Continentale) 

Bajas: Aimé De Gendt (Pinarello - Q36.5 Pro Cycling Team), Eddy Finé (se retira), Jesús Herrada (Burgos Burpellet BH), Jonathan Lastra (Euskaltel - Euskadi), Nolann Mahoudo (VC Pays de Loudéac), Stefano Oldani (Caja Rural - Seguros RGA), Anthony Perez (se retira), Hugo Toumire (se retira).

Tras un año francamente malo en el que han acabado por perder la licencia WT para el próximo trienio, se aprecia una voluntad de rejuvenecer la plantilla sin renunciar a cierta solidez competitiva, aunque el balance entre altas y bajas deja sensaciones mixtas y en general no excesivamente ilusionantes. 
En el capítulo de incorporaciones, destaca la llegada de Kirsch, un corredor contrastado en el WorldTour, valioso en clásicas y como apoyo en sprints. En Lidl-Trek tenía claramente corredores por encima para los que trabajar, aquí esto no tendrá tal rotundidad. Veremos si su nivel alcanza para lucir su aumento de libertad. Resulta interesante el fichaje de Biermans, corredor que aporta buenos puestos y los necesarios puntos UCI para un equipo faltado de ellos, sobre todo en pruebas de un día con resolución en grupos más o menos numerosos, así como en etapas de grandes vueltas. Un perfil parecido tiene Page, ciclista que hace un par de temporadas prometía más de lo que ha dado últimamente, al menos a título individual, ya que ha estado a menudo integrado en el tren de sprint de Girmay. Sigue siendo joven, así que se puede conjeturar un ligero repunte de su trayectoria.


El resto de altas apuntan claramente al desarrollo a medio plazo con apuestas de bajo riesgo económico, pero con rendimiento inmediato incierto y expectativas muy contenidas.
En cuanto a las bajas, pierde experiencia en los nombres de Herrada, Pérez y Lastra, aunque se comprende perfectamente, puesto que su rendimiento reciente ya había empezado a decaer. Se acusarán algo más las bajas de De Gendt, capaz de algunos momentos de brillo puntual este año pasado, y sobre todo de Stefano Oldani que, si bien no ha acabado de eclosionar, es un corredor valioso para este tipo de equipo de gama tirando a baja.

Talento emergente 

Poca cosa, a decir verdad. Las malas temporadas recientes y la pérdida de recursos, sobre todo en relación a los dos equipos franceses más poderosos, hacen muy difícil la captación de talento joven.
Si entre los más jóvenes del equipo hay que fijarse en un nombre que haya dado pistas de tener algo de recorrido, éste debería ser el irlandés Jamie Meehan. Incorporado el pasado agosto, debutó con una actuación meritoria en el Tour de l’Ain, una carrera dura, donde hay que subir para ocupar las plazas delanteras, cosa que ya había demostrado semanas antes en Aosta, una muy buena prueba del campo sub23. Nada espectacular, ni de lejos, pero al menos se adivinan pequeños detalles que hacen de este ciclista alguien a quien seguir con cierto interés.

¿Cómo pinta el 2026?

La pérdida de licencia World Team no debería ser un problema severo a corto plazo, ya que con invitaciones al calendario WorldTour y ProSeries en 2026, podrán disputar todas las pruebas que quieran y renunciarán a las que no les encajen. Pero para renovar esta circunstancia favorable de cara a 2027, esta temporada deberán quedar entre los tres mejores equipos ProTeam. Y lo más probable es que Tudor y Pinarello-Q36.5 aseguren las dos primeras plazas.
Así, para amasar el mayor número de puntos deberán apoyarse en los que ya lideraron el equipo este año: Aranburu, Fretin y Coquard, principalmente. El vasco ha llegado a su madurez siendo un corredor muy sólido y constante en carreras quebradas y de media montaña, con una punta de velocidad que le lleva a hacer buenos puestos en pequeños grupos. Las victorias siguen costando mucho, pero en 2025 llegó en una etapa de la Itzulia, prueba en la que además se destapó con un magnífico e inesperado desempeño en la general. Si consigue replicar el rendimiento de esa semana en más de un momento de 2026 volverá a ser el puntal principal de su equipo.
Entre los hombres rápidos, parece que Fretin ya está superando a Coquard como opción de más éxito. El francés ya lleva muchos años en esto y poco a poco parece que le está menguando la chispa, mientras que el belga está en clara línea ascendente y de nuevo debería ser el pichichi del equipo al final de temporada. Además, en la misma parcela, Aniołkowski, Page y Renard lucharán para ser importantes en calendarios paralelos y así cosechar buenos puestos y los consiguientes puntos.
De veteranos como Izagirre, Teuns, Buchmann y Thomas no cabe esperar demasiado, pero sí presencia en escapadas para confiar en que, un día u otro, las pinceladas de talento que son capaces de ofrecer se traduzcan en alguna victoria.

 

     

Decathlon CMA CGM Team 

Altas: Tobias Lund Andresen (Team Picnic PostNL), Tiesj Benoot (Team Visma | Lease a Bike), Cees Bol (XDS Astana Team), Robbe Ghys (Alpecin - Deceuninck), Daan Hoole (Lidl - Trek), Olav Kooij (Team Visma | Lease a Bike), Antoine L'Hote (Decathlon AG2R La Mondiale Development Team), Gregor Mühlberger (Movistar Team), Matthew Riccitello (Israel - Premier Tech) 

Bajas: Bruno Armirail (Team Visma | Lease a Bike), Sam Bennett (Pinarello - Q36.5 Pro Cycling Team), Clément Berthet (Groupama - FDJ United), Geoffrey Bouchard (Team TotalEnergies), Benoît Cosnefroy (UAE Team Emirates - XRG), Dries De Bondt (Team Jayco AlUla), Dorian Godon (INEOS Grenadiers), Victor Lafay (Unibet Rose Rockets), Nans Peters (retirement), Bastien Tronchon (Groupama - FDJ United), Andrea Vendrame (Team Jayco AlUla)

La estructura ha contado esta vez con los recursos necesarios para hacer una apuesta muy ambiciosa para mejorar la plantilla. Nos despedimos de las emblemáticas siglas AG2R (desde 1998 en el pelotón) para dar la bienvenida a un plantel con clara vocación internacional, pero que con Seixas cuenta con el proyecto de estrella (si no es una estrella ya) más ilusionante del ciclismo francés de los últimos tiempos.
El equipo dice adiós a nombres bastante representativos de estos últimos años y aún útiles como Armirail, Berthet, Cosnefroy, Godon o Vendrame, pero es para hacer hueco a todos los que llegan. El resultado lleva a elevar el nivel de la plantilla y aporta variedad de terrenos en los que ser relevantes. Para empezar, en los sprints, en los que un Sam Bennett lejos de sus mejores años deja su sitio ni más ni menos que a Olav Kooij, seguramente en el podio de la velocidad actualmente. Pero el neerlandés no es el único en llegar en este ámbito, ya que Tobias Lund Andresen puede ser un muy buen segundo velocista, para cubrir más amplitud de calendario. Junto a ellos, hombres de primer nivel para preparar las llegadas: Bol, Hoole e incluso Ghys. El gigantón Hoole, además, ofrece muy buenas prestaciones en contrarrelojes llanas.
En la montaña también han incorporado refuerzos: Mühlberger para un rol más auxiliar, dotado de experiencia, y Riccitello como apuesta para conseguir buenos puestos en vueltas por etapas, como ya consiguió en la pasada Vuelta a España, donde ocupó la 5ª plaza en la general final. Y bien, hace ya tiempo que oímos hablar de él, pero hay que recordar que solo tiene 23 años. 
Como guinda al apartado de fichajes, con su capacidad de rendir tanto en clásicas de adoquines como en terrenos con más desnivel, Tiesj Benoot. Tras pasar cuatro temporadas en Visma, a menudo supeditado a otros corredores de jerarquía máxima, aquí se prevé que goce de libertad durante buena parte del calendario. 



Talento emergente 
Paul Seixas es el nombre que saldría de inmediato en este apartado, si damos una respuesta en caliente. Pero su talento y precocidad hacen que haya que considerarle ya como uno de los puntales del equipo y desarrollar un poco su potencial en el apartado siguiente, en el que se mencionan los líderes. Así, se presenta una ocasión ideal para fijarnos en Léo Bisiaux, un ciclista que de no compartir momentum con Seixas tendría más prensa.
De la quinta de 2005, viene sonando desde hace ya varios años como una de las puntas de lanza del recambio generacional del ciclismo galo, quemando etapas con nota. En 2023 ganó el prestigioso Giro della Lunigiana, una de las grandes pruebas del calendario junior; en 2024 se adaptó perfectamente al calendario sub23; y este 2025 ha completado su primera campaña con el equipo senior, acabando incluso su primera grande, en la Vuelta. Lejísimos de cerrar pelotones, ha sido competitivo en donde ha corrido, destacando una 14ª plaza en la Clásica de San Sebastián y ganando etapa y subiendo al podio en Burgos junto a Del Toro y Fortunato. Lo dicho, un corredor joven que, aunque por ahora no parece estar tocado por la varita que bendice a Seixas, debe estar bajo todos los radares. Y un dato extra: su notable faceta como crosser, entre lo más selecto de la categoría sub23 mundial.   
 

¿Cómo pinta el 2026?

El equipo ha demostrado grandes ambiciones a la hora de confeccionar la plantilla, así que los resultados deberán ser acordes a las expectativas. El rendimiento coral, no solo de UAE Team Emirates - XRG, sino también de Team Visma | Lease a Bike, Lidl-Trek y Red Bull - BORA - hansgrohe, parece difícil de alcanzar, pero encabezando el siguiente escalón ya deberían figurar ellos. 
La presión no debería recaer en Seixas, de solo 19 años, pero con lo visto este 2025 no se puede obviar que este chico es muy especial, rompe moldes de precocidad. Una comparativa, a modo casi de juego: la temporada de los 19 años de Pogačar ganó el Tour del Avenir y aún no corría con UAE, mientras que Seixas lo ha ganado un año antes (además de otros resultados muy buenos en el World Tour). Aún no se sabe en qué gran vuelta debutará este 2026, pero su primavera ya aparece trufada de grandes citas. De momento ni se descarta el Tour. Prudencia, parece pedir la parte sensata de uno, pero la otra vería con buenos ojos lanzarle ya a la mayor carrera del mundo y a ver de qué es capaz, sin pedirle resultados concretos.
En cualquier caso, el equipo cuenta también con otros líderes para las vueltas por etapas: Felix Gall ya está consolidado en el escalón de los aspirantes a podio, como mínimo, y por lo pronto esto es lo que va a buscar en el próximo Giro d’Italia. Riccitello parece que volverá a la Vuelta, pero hasta entonces es de esperar que asome en otras vueltas más cortas.
Kooij tiene la misión de ser quien aporte más victorias y en el horizonte está ganar en el Tour de Francia. A ello parece que se enfocará buena parte del ocho del equipo para la ronda gala, y está perfectamente en su mano conseguir levantar los brazos al menos una vez. Hay que recordar que estas dos últimas ediciones el equipo (francés, que no se olvide) se fue del Tour sin conseguir victoria.


De Benoot ya hemos advertido la libertad de la que debería gozar, sobre todo en las pruebas que se le dan mejor, con el Tour de Flandes a la cabeza (11 participaciones ya, cinco veces en el top 10) y en general la mayor parte de clásicas belgas de marzo y abril, ya sea con adoquines o sin ellos, en zona flamenca o valona.
Por último, no hay que dejar de mencionar la gama media del equipo, capaz de sacar buenos resultados en el amplísimo calendario francés de segunda línea, pero también en el belga, italiano, español y, en definitiva, donde haga falta un equipo con nivel y batallador. Hablamos de los Lapeira, Aurélien Paret-Peintre, Prodhomme, Gautherat, Labrosse…


Red Bull - BORA - hansgrohe 

Altas: Adrien Boichis (Red Bull - BORA - hansgrohe Rookies), Mattia Cattaneo (Soudal Quick-Step), Jarrad Drizners (Lotto), Haimar Etxeberria (Equipo Kern Pharma), Remco Evenepoel (Soudal Quick-Step), Arne Marit (Intermarché - Wanty), Callum Thornley (Red Bull - BORA - hansgrohe Rookies), Luke Tuckwell (Red Bull - BORA - hansgrohe Rookies), Gianni Vermeersch (Alpecin - Deceuninck) 

Bajas: Roger Adrià (Movistar Team), Jonas Koch (retirement), Oier Lazkano (?), Filip Maciejuk (?), Ryan Mullen (NSN Cycling Team), Anton Palzer (?), Matteo Sobrero (Lidl - Trek), Sam Welsford (INEOS Grenadiers)

Sigue un año más el crecimiento de esta estructura con, por encima de cualquier otra noticia, el largamente trabajado fichaje de Evenepoel. Más allá de esta incorporación, que se justifica sola, las demás son complementos, pequeños ajustes, alguno de ellos de la mano del propio astro belga, que llega acompañado de un compañero fiel en los últimos años como Mattia Cattaneo. Todo terreno, capaz de subir, buen rodador, mejor contrarrelojista y consciente de su rol secundario, el italiano seguramente acompañará Evenepoel en más de una carrera y en el Tour de Francia empujará como el que más en la contrarreloj por equipos inaugural.
Gianni Vermeersch, hombre de confianza de Mathieu van der Poel, deja el equipo de siempre ya en la recta final de su carrera para probar en otro entorno, en el que gozará de mayor libertad en el ámbito de las clásicas adoquinadas. Su gran oficio deberá ser valioso junto a los Pithie, Meeus y demás.


Marit y Drizners llegan para fortalecer la preparación de los sprints; Etxebarria tiene el reto de demostrar que los destellos mostrados en 2025 en territorio puncheur son el presagio de una buena trayectoria; y los jóvenes que suben del equipo de formación lo hacen en una estructura de un nivel altísimo, así que a medio plazo cabe tener expectativas. De uno de ellos, Thornley, hablaremos en el siguiente punto con más detenimiento.

Para hacer hueco a todos los que llegan debe haber bajas, pero no resultan demasiado significativas desde la óptica de una estructura con la ambición y recursos de la que estamos hablando. Adrià debe estar orgulloso de su rendimiento en su paso por el equipo, pero ha visto que en un entorno un pelín más modesto podrá brillar más. Con la llegada de Evenepoel y la deseada consolidación de Van Gils, no le deberían echar mucho de menos, y quién sabe si Etxebarria puede ser a medio plazo un ciclista tan valioso como Roger. 
Sobrero es quizás la otra baja significativa, aunque andaba un poco estancado en el apartado de brillo personal por estar más supeditado a sus líderes que en etapas anteriores de su carrera. Para acabar, la baja de Welsford se notará, a lo sumo, en el calendario australiano, puesto que fuera de él no había conseguido destacar.     

Talento emergente 

Claro que Giulio Pellizzari, con solo 22 años y lo que ha mostrado entra dentro de la categoría de talento emergente. Pero incluso en una plantilla tan poblada corredores de primera línea se cuenta ya con él para liderar carreras de cierto peso. Así que reservamos este espacio para descubrir, o al menos poner en valor, a Callum Thornley.
De este escocés lo primero que salta a la vista es la planta, 1.90m y 70 y largos kg de peso que de primeras hacen pensar en un rodador potente. Y de hecho, Thornley lo es, se desenvuelve muy bien en el llano y especialmente en las contrarrelojes. Pero a partir de aquí lo que llama la atención es su capacidad de subir, de aguantar dureza altimétrica bastante cerca de los pesos ligeros, como atestiguan sus generales finales en las últimas ediciones del Giro d’Italia Next Gen y el Tour de l’Avenir, rondando el top10. 
Queda por ver qué calendario le preparan en su primera temporada completa con el primer equipo, y poco a poco iremos descubriendo qué tipo de ciclista será de mayor, puesto que a día de hoy parece poseer materia prima para todos los terrenos. Será conveniente que en el equipo le enfoquen y no se alargue el período de indefinición, ya sabemos que la élite pide especialización: para destacar hay que ser muy y muy bueno en alguna parcela concreta. 
 

¿Cómo pinta el 2026?

No se puede decir que esta pasada temporada haya sido buena. Con una plantilla semejante, no han brillado todo lo que deberían. Por supuesto que ha habido actuaciones positivas, sobre todo encarnadas en la progresión de Lipowitz y Pellizzari, pero más allá de ellos, la mayoría de nombres importantes ha rendido por debajo de expectativas: Roglic tuvo buenos momentos, pero entre contratiempos y pequeñas decepciones ha dejado dudas; Hindley resurgió en la Vuelta tras un mal año; Martínez y Vlasov han aportado poquísimo. Y en el bloque de pruebas de un día, también decepción: Van Gils puede dar más, a Pithie se le ha visto muy poco…
De cara a 2026 el equipo seguro que lleva meses tomando medidas para sacar la mejor versión de sus ciclistas, y en este sentido ha habido cambios en el staff. Por ejemplo, Rolf Aldag ya no está, Enrico Gasparotto tampoco, y ha llegado Sven Vanthourenhout, exseleccionador belga. Todo parece rimar con la llegada de Evenepoel, a quien quieren rodear de gente de su confianza, pero el nuevo organigrama debe repercutir en todo el equipo.
Las grandes vueltas serán el escenario donde se medirá con más amplificación mediática el éxito o fracaso de este superequipo. Por lo pronto, ya han comunicado cómo se repartirán sus distintas bazas: Evenepoel y Lipowitz, tal vez a día de hoy sus mejores cartas, irán al Tour; el Giro será para Pellizzari y Hindley, mientras que a Roglic le reservan la Vuelta, con la ambición de alcanzar su quinta victoria y convertirse en el plusmarquista histórico de la prueba. Todo ello con los interrogantes que suscita un ciclista de 36 años, aunque nos parece prematuro descartar al esloveno.

En cualquier caso, todos estos planes vueltómanos del equipo están muy bien, pero a día de hoy no serán favoritos principales en ninguna de las tres (para la Vuelta es muy pronto aventurarse, la participación es tremendamente incierta). ¿Les valdrá con tres podios? Si a cambio se llevan alguna vuelta prestigiosa de una semana y la no victoria viene dada por enfrentarse a algún rival inalcanzable, tal vez.
En pruebas de un día también están obligados a mejorar los registros pobres de 2025. Con Evenepoel hay que ir a las Ardenas a por todo, con Van Gils en la recámara, y en el adoquín tendrán un papel más outsider pero deberán jugar sus cartas con Pithie, Vermeersch, los Van Dijk y los Van Poppel y Meeus que tanto pueden aportar en este terreno como en sprints al uso en vueltas por etapas.
En todo caso, un año con grandes retos y gran presión para una de las estructuras más poderosas del mundo. 


 

Team Jayco - AlUla 

Altas: Pascal Ackermann (Israel - Premier Tech), Amaury Capiot (Arkéa - B&B Hotels), Alessandro Covi (UAE Team Emirates - XRG), Dries De Bondt (Decathlon AG2R La Mondiale Team), Dries De Pooter (Intermarché - Wanty), Hamish McKenzie (Hagens Berman Jayco), Finlay Pickering (Bahrain - Victorious), Rudy Porter, Andrea Vendrame (Decathlon AG2R La Mondiale Team) 

Bajas: Welay Hagos Berhe (?), Alessandro De Marchi (se retira), Eddie Dunbar (Pinarello-Q36.5 Pro Cycling Team), Dylan Groenewegen (Unibet Rose Rockets), Chris Harper (Pinarello-Q36.5 Pro Cycling Team), Michael Hepburn (?), Elmar Reinders (Unibet Rose Rockets), Campbell Stewart (?), Max Walscheid (Lidl - Trek), Filippo Zana (Soudal Quick-Step)

Pierden pólvora, hay que reconocerlo, puesto que para un equipo de este nivel, Groenewegen (incluso el actual), Dunbar, Harper y Zana son son cuatro bajas considerables, gente capaz de ganar etapa en grandes vueltas recientemente. Y Walscheid, a pesar de un último año flojo, es una pérdida estimable para las pruebas llanas, ya sean contrarrelojes, pruebas de un día o jornadas de rodar en vueltas por etapas. 
Pero es ley de vida en estas estructuras más modestas del WT tener que abrir la puerta de salida y afinar para acertar con las incorporaciones que permite un presupuesto relativamente ajustado. Dos de los nuevos fichajes parecen estar hechos más pensando en acumular puntos UCI que en victorias. Es lo que pueden ofrecer los hombres rápidos que no se encuentran en la élite de la especialidad, como es el caso de Ackermann y Capiot. 
Con Vendrame, Covi y Conca llega el instinto ganador italiano, algo que ya no es como antaño pero sigue siendo como una pequeña bendición genética. En el caso del primero, seguro que rondará la victoria en alguna cita relativamente importante, y Covi y Conca (éste último, el campeón italiano vigente) tienen edad y circunstancia idónea para relanzar unas carreras que prometían bastante y se estancaron ligeramente.
De Bondt se mostrará en mil y una aventuras, de eso no hay duda, y con De Pooter, McKenzie y Pickering llega juventud a bajo riesgo. En el caso del británico, con perspectivas suficientemente esperanzadoras como para desarrollarlas en el siguiente apartado.  


Talento emergente 

Siempre que haya buena materia prima, a veces un pequeño azar sirve para lanzar o relanzar una carrera deportiva. Es lo que puede suceder con Finlay Pickering, que acudió a la pasada Vuelta a España de urgencia, avisado a 24 horas de empezar, para sustituir a un Damiano Caruso lesionado. No parece la manera ideal de afrontar una ronda de tres semanas, pero el británico cumplió perfectamente con lo que el destino le puso delante de improvisto. 
Tras unos primeros días más discretos, durante la segunda mitad de prueba, la que suele hacerse más cuesta arriba, Pickering empezó a encontrarse más a gusto y se dejó ver en varias escapadas en etapas de corte montañoso. No pudo pescar ningún triunfo pero, para ser su primera grande, verse delante más de un día y contra rivales de trayectoria y pedigrí, fue sin duda meritorio e indicio que a este chico como mínimo hay que irle siguiendo.
Puede que esta buena Vuelta no fuera el motivo de fichar por el equipo australiano, probablemente ya estaba apalabrado o cerrado el acuerdo, ya que en primavera también hizo buenas vueltas cortas con montaña. Pero acabar bien el año debe suponer para este joven escalador un empujón para afrontar esta nueva etapa con toda la motivación del mundo.  
 

¿Cómo pinta el 2026?

Fueron el 16º equipo del ranking UCI en 2025 y, aunque en parte se puede achacar al descanso que tuvo que tomar Matthews, aun así su máximo puntuador, para este año no sería razonable esperar mucho más. 
El australiano parece recuperado de su embolia pulmonar, pero es un superviviente de la generación de 1990, brillante pero con ocaso bastante prematuro. De hecho, es el mejor ciclista de esa quinta en activo, pero esto tampoco va a durar para siempre, hay que poner en valor que para Matthews ésta será la 16ª temporada en la élite, con una trayectoria de una regularidad encomiable, compitiendo y a veces ganando a ciclistas de la talla de Gilbert, Valverde, Van Avermaet, Sagan, Van der Poel o Pogacar. En 2026 el plan es regresar al Tour tras un año de ausencia y antes, por supuesto, pasar por Sanremo, una carrera en la que ha subido tres veces al podio (2015, 2020 y 2024) y que ha acabado siete veces entre los diez primeros. 
Ben O’Connor, su principal nombre para grandes vueltas, puede ofrecer más estos próximos meses, ya que esta última temporada ganó una de las etapas más prestigiosas del Tour de Francia, pero poco más. Ahora su mirada está puesta en el Giro, carrera donde es razonable pensar que puede rondar los cinco primeros puestos. Tras ese primer gran objetivo, ya se verá a qué optar de cara a la segunda parte de la temporada.
Tras los dos principales nombres del equipo, una segunda fila talentosa pero algo lagunar, puede ser capaz de grandes victorias casi en cualquier carrera, y al mismo tiempo pasar desapercibida en otras fases del calendario. Hablamos principalmente de Luke Plapp y Mauro Schmid, ciclistas muy buenos, con motor, pero que quizás carecen de una parcela específica en la que destacar sobremanera. Lo bueno es que el día que menos los esperas te pueden ganar una prueba de prestigio.
A partir de aquí, a apoyarse en el mencionado nivel notable pero no brillante de Ackermann en los sprints, lo que pueda sumar Paul Double en vueltas cortas con montañas y jugando a las fugas en las grandes, y a cruzar los dedos para que ciclistas todavía con margen de mejora como Engelhardt, De Pretto, Foldager, Donaldson o Pickering acaben dando el paso al frente.


Continúa en la segunda parte