Olga Àbalos | 09 Sep 2025
La Vuelta 15: Quien la sigue... ¡Mads Pedersen!
Después de varios días intentándolo, el Lidl-Trek encontró al fin el premio deseado de una victoria de etapa en tierras gallegas. La 15ª etapa de La Vuelta, con final en Monforte de Lemos, llevaba la firma de Mads Pedersen, un ciclista que acostumbra a aprovechar como pocos las oportunidades, desde antes de la salida. Y cuando todas las quinielas te dan como favorito, no es fácil cumplir con los pronósticos, especialmente en un día tan complicado de controlar en terreno rompepiernas y, como han sufrido los ciclistas, con mucho viento de cara.
La victoria de Pedersen fue un triunfo trabajado, colectivo, de esos que explican por qué Lidl-Trek es uno de los bloques más sólidos del pelotón cuando trabajan como equipo. Eso también les ha permitido en varias ocasiones rehacerse de situaciones imprevistas y desafortunadas, como cuando Giulio Ciccone tuvo que abandonar en el pasado Giro d’Italia a causa de una caída y, al día siguiente, Carlos Verona se metió en la fuga y consiguió una gran victoria de etapa.

En esta Vuelta se ha producido una situación similar. “Ayer tuvimos el varapalo de perder a Ciccone para la general, y Mads ha conseguido mantener este equipo vivo. Es nuestro líder”, declaraba Verona en meta. Precisamente el madrileño ha sido uno de los que más ha luchado, junto con el propio Ciccone, Bernard y Ghebreigzabhier, para echar abajo la fuga de la fuga, protagonizada por Jay Vine (UAE) —incansable— y Louis Vervaeke (Soudal Quick-Step), que llegaron a tener más de 2 minutos de diferencia con respecto al grupo perseguidor de unos cuarenta corredores.
“El viento de cara lo ha hecho durísimo, costaba mucho cerrar huecos. Vine y Vervaeke nos lo han puesto muy difícil y ya nosotros no podíamos más. Pero hemos tenido la ayuda de otros equipos, como Movistar”, explicó Verona, que a 32 km de meta se descolgó en un repecho. Entonces los ataques en ese grupo se fueron sucediendo, lo que ayudó a secar la diferencia con respecto a Vine y Vervaeke. Pedersen respondió a casi todos los movimientos. Kwiatkowski encendió la mecha, y el grupo de escapados se fue seleccionando hasta quedar reducido a nueve ciclistas: Pedersen, Aular, Sheffield, Bernal, Buitrago, Dunbar y Frigo, además de Vine y Vervaeke, finalmente neutralizados a 7 kilómetros del final. La tensión era alta: ataques sucesivos de Bernal, Dunbar y Frigo fueron neutralizados por un Pedersen que nunca perdió la sangre fría.

En la recta final de Monforte de Lemos, con Magnus Sheffield fuera de combate tras una caída en los metros decisivos, Pedersen no falló. Aprovechó un ataque de Marco Frigo (Israel Premier Tech), que sin querer le hizo de lanzador, y remató por delante de Orluis Aular (Movistar) y del propio Frigo. “Todo el mundo sabía nuestro plan, todos nos vigilaban, y aun así lo hemos conseguido. Es increíble”, dijo el danés en meta. “No tenía otra opción, tenía que seguir todos los movimientos e intentar mantener el ritmo alto para que nadie quisiera atacar... Quería una victoria y hoy lo hemos logrado”. Quien la sigue, la consigue, dice el dicho.