Crónica de la primera etapa de la La Vuelta 2026, una contrarreloj individual de 9,4 km en Mónaco en la que el esloveno Tadej Pogacar ha conseguir una ajustadísima victoria
Ethan Hayter (Soudal Quick Step) no sabía qué cara poner cuando Tadej Pogačar cruzó la línea de meta. Se levantó, dio la espalda a la cámara y estuvo a punto de tirar la silla en la que estaba sentado y solo dijo «Fuck!». La incredulidad era máxima: ya se veía ganador de la etapa y primer maillot rojo de La Vuelta, pero el esloveno —que corría a pocos metros de casa— había firmado el mejor tiempo por solo 9 centésimas de segundo.
El corredor británico, vigente Campeón Nacional de contrarreloj, había vivido lo que en la pasada Vuelta a Suiza vivió Mathieu van der Poel, que vio cómo el tiempo que había marcado en la contrarreloj de la cuarta etapa también era batido por Pogačar por un ajustado margen de tan solo 4 centésimas de segundo. La cara de van der Poel fue impagable, como la de Hayter, que para cuando había dejado la habitación donde estaba alojado el hot seat la incredulidad ya se había transformado en rabia.
Pogačar había ganado una contrarreloj en un circuito que compartía buena parte del trazado con el del Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1, pasando incluso por algunas de sus curvas urbanas más icónicas, y ha tomado así el mando de La Vuelta 26 ya en su primera etapa. Ha rodado a una media de 51,5 km/h en el que es su cuarto triunfo parcial en la Vuelta, tras los tres que ya sumó en 2019.

«Es una sensación extraña ganar la contrarreloj por un margen tan pequeño. No me lo esperaba. Y este rojo es un color muy bonito —declaró Pogačar tras la etapa—. Creo que gané esos 0,09 segundos al pasar por delante de mi piso, porque esa era la parte más técnica del recorrido. Camino y voy en bici por allí todos los días. Aunque en carrera es completamente diferente, conocer tan bien estas calles me ha ayudado mucho hoy». El esloveno reconoció además que iba pendiente del tiempo de Josh Tarling, otro de los favoritos para ganar la etapa: «Cuando me dirigía a la línea de salida, vi que Josh tenía el mejor tiempo. Tenía muchas ganas de que ganara hoy, le estaba animando. Luego llegué al punto intermedio y oí un nombre diferente: era Ethan Hayter, que llevaba tres segundos de ventaja sobre mí. Lo di todo, sin tomar riesgos. Y me gustaría mucho que Josh hiciera una buena actuación en esta Vuelta».
El esloveno tenía así un deferencia hacia Tarling que se había presentado en la ronda española casi sin poder tocar la bici en una semana debido a la muerte de su hermano Fin Tarling hace tan solo unos días en La Volta a Portugal. Aún así, marcó una nueva referencia casi definitiva: 11’01». Solo dos corredores lograrían superarla.
El primero fue su compatriota Ethan Hayter, que completó el recorrido a 51,5 km/h de media para rebajar el tiempo de Tarling en cuatro segundos. Wout van Aert (Visma-Lease a Bike), otro de los favoritos, no pudo acercarse. Solo quedaba la amenaza de Pogačar, que tras marcar el segundo mejor tiempo en el intermedio firmó una segunda mitad de etapa espectacular para arrebatar el liderato por esas nueve centésimas.

Tarling, por su parte, se mostró satisfecho pese a quedarse a las puertas del podio de la etapa: «Estoy muy contento, tan contento como puedo estarlo. Lo he dado todo. No puedo hacer mucho más. Obviamente, ha sido un buen recorrido para mí. Me ha gustado, técnico y con muchas curvas, muy parecido al del Tour, pero menos la subida. Necesitaba distraerme. Tengo que agradecer a mi familia por darme su apoyo para venir aquí y simplemente volver a competir».