Crónica de la décimo segunda etapa de La Vuelta, entre Vera y Calar Alto, de 166,6 km
«Es como si jugáramos a la PlayStation». Así resumía Jakob Omrzel (Bahrain Victorious) cómo ha funcionado su equipo en la etapa decimosegunda de La Vuelta 26. Con solo 20 años, 5 meses y 13 días —el corredor más joven de la edición—, el esloveno se lanzó en solitario a 12 kilómetros de meta y firmó una exhibición que lo convirtió en la gran estrella del día en la cima del observatorio astronómico de Calar Alto.
Fue la puesta de largo de un joven talento esloveno —otro— que tiene mucha seguridad en sus opciones. Omrzel se metió en una potente fuga de 30 ciclistas que marcó una durísima jornada de cinco puertos puntuables y 4.568 metros de desnivel positivo y cruzó la meta con 1’56» de ventaja sobre Urko Berrade (Kern Pharma) y 2’13» sobre su propio compañero de equipo, Santiago Buitrago. Por su parte, Enric Mas (Movistar Team) volvió a mostrar una determinación sin precedentes, con la ayuda de una gran actuación de equipo, para consolidarse todavía más al frente de la general, que comanda con 1’45» sobre Primož Roglič (Red Bull-Bora-Hansgrohe) y 2’06» sobre Felix Gall (Decathlon CMA CGM).

La de hoy era la etapa con más desnivel positivo de todo el recorrido de esta edición. Tras un inicio muy batallado que no dejó formarse ninguna fuga en el paso por el Alto del Cabecico (3ª categoría, km 16), finalmente un grupo de 30 corredores logró destacarse en cabeza antes de la ascensión al Alto de Cóbdar (3ª categoría, km 57,5). En la fuga figuraban nombres tan importantes como Wout van Aert (Visma-Lease a Bike), portador del maillot verde, el líder de la montaña Santiago Buitrago, y corredores que ya sabían lo que era ganar en La Vuelta, como João Almeida (UAE Team Emirates-XRG), Pablo Castrillo (Movistar), Urko Berrade, Alexey Lutsenko (NSN Cycling Team), Andreas Kron, Andreas Leknessund (Uno-X Mobility), Ed Dunbar (Pinarello-Q36.5) y Lennard Kämna (Lidl-Trek). Casi nada.
En el tercer puerto del día, el Collado García (2ª categoría, km 86,4), Van Aert volvió a sumar puntos de la montaña, pero la hora de la verdad llegó al pie del Alto de Velefique (1ª categoría), que la fuga afrontaba con una ventaja máxima de 7’30». Almeida marcó un fuerte ritmo en favor de su compañero Kevin Vermaeke, que fue cobrándose víctimas en el grupo cabecero, entre ellas un Van Aert que se descolgó poco después de liderar el paso por el esprint intermedio de Velefique (km 123,7).
Mientras tanto, en el grupo de favoritos, Richard Carapaz (EF Education-EasyPost) intentó romper la carrera con un ataque a 39 kilómetros de meta, pero Iván Romeo logró controlarlo durante los 13 kilómetros de ascensión, un tramo que permitió a Buitrago aumentar su ventaja en la lucha por los lunares. Una decena de corredores resistieron en la fuga, coronando con 5’30» de ventaja, conscientes de que se podrían jugar la victoria en la ascensión final a Calar Alto.

Fue allí donde Omrzel atacó a 12 kilómetros de meta para llevarse la victoria en solitario. «No me sorprende mi victoria, porque sé todo el trabajo que he hecho. Sabía que este día llegaría tarde o temprano, pero desde luego no me lo esperaba hacerlo en mi primera gran vuelta. Todavía no me lo creo, pero me sentí genial. Sigo sintiéndome bien; no estoy cansado. Simplemente lo estoy disfrutando», relató el corredor esloveno. «La verdad es que todo el equipo en Bahrain Victorious es fantástico. Los corredores nos entendemos a la perfección. Trabajamos muy bien juntos, a la perfección. Decimos que es como jugar a la PlayStation. Hacemos lo que queremos. Entramos en las escapadas, y con Pello [Bilbao], Santi [Buitrago] y los demás, es increíble. Estoy muy orgulloso». Sobre convertirse en el esloveno más joven en ganar una etapa de una gran vuelta por etapas, superando a Tadej Pogačar, quitó importancia al hito: «Es solo una estadística».
A 13 kilómetros de meta, mientras Omrzel volaba hacia la victoria, Enric Mas lanzó su propio ataque en el grupo de favoritos para dejar atrás a sus rivales más directos, Roglič y Gall. Ayudado en el tramo final por su compañero Raúl García Pierna, que llegaba desde la fuga, el líder sumó algunos segundos de ventaja al frente de la clasificación general.