Tour de Francia 2026, 7ª etapa: Niewiadoma-Phinney vence al Mont Ventoux

Olga Àbalos

7 agosto, 2026

Crónica de la séptima etapa entre La Voulte-sur-Rhône y el Mont Ventoux, 146,8 km

Aunque ya tiene un Tour de Francia en su palmarés y en todas las ediciones en las que ha participado en el Tour de Francia Femenino ha subido al podio, Katarzyna Niewiadoma-Phinney (Canyon//SRAM) no había conseguido ganar ninguna etapa en la ronda francesa. Ese día ha llegado hoy, cuando el Tour se estrenaba en las cuestas del Mont Ventoux, una de las cimas más icónicas del ciclismo. La polaca ha firmado un actuación brillante y valiente, atacando cuando quedaban 9,5 km de meta y descolgando a sus más directas rivales, Demi Vollering (FDJ United-Suez) y Marlen Reusser (Movistar Team). Con esta victoria de Niewiadoma-Phinney también ha conseguido arrebatarle el maillot amarillo a la suiza y se ha procurado un escenario que recuerda al de 2024, cuando ganó el Tour por tan solo 4’’. Niewiadoma-Phinney tiene ahora una renta de 15″ sobre Vollering y 39″ sobre Reusser que deberá defender las dos últimas etapas.

La etapa reina no ha defraudo. Se preveían constantes ataques en una jornada de 146,8 km dominada por la ascensión al Gigante de la Provenza, sin llegar a ser una etapa mono puerto. Esto ha propiciado las fugas, aunque la definitiva tardó en formarse. El pelotón coronó con tranquilidad el Col de la Grande Limite y el Col du Colombier, con Puck Pieterse sumando de nuevo el máximo de puntos para ampliar su renta en la montaña. No fue hasta el kilómetro 67 cuando un ataque de Ruby Roseman-Gannon encendió la carrera, con Romina Hinojosa entre las corredoras que se sumaron a la escapada. La fuga llegó a acumular 3’20» de ventaja antes del Col de Suzette, donde Hinojosa fue una de las descolgadas. Roseman-Gannon, última superviviente de la fuga, acabó siendo neutralizada a 18 km de meta, con el Mont Ventoux ya a la vista.

A partir de ahí, el grupo de la favoritas tomó el protagonismo. En las primeras rampas del Ventoux, ese grupo quedó reducido a 14 corredoras, entre ellas Paula Blasi, mientras Pauline Ferrand-Prévot se descolgaba nada más empezar la ascensión. Vollering lanzó el primer ataque a 11 km de meta, y solo Reusser y Niewiadoma-Phinney pudieron seguirle el ritmo. Niewiadoma-Phinney remató el trabajo saltando en solitario a 9,5 km de la llegada, iniciando así un pulso psicológico con Reusser y Vollering que le permitió llegar a sacar 1’15» a falta de 5 km. Poco después de pasar el Chalet Reynard —el punto en el que la carretera del Ventoux abandona el bosque para adentrarse en un paisaje lunar y totalmente expuesto—, la polaca tuvo que enfrentarse a rachas de viento de hasta 50 km/h sin que eso disminuyera la distancia con las perseguidoras. «Cuando ataqué, fue como una contrarreloj, simplemente entré en ese modo mental —ha asegurado la polaca—. Cada año tienes que crecer y tener más confianza, porque el nivel sube cada año. Este año también he trabajado mucho la parte mental. Mi entrenador me repetía constantemente que mantuviera la calma para ir más rápido, e intenté decirme eso durante la contrarreloj y también hoy».

Niewiadoma-Phinney cruzó la meta con 1’16» sobre Vollering, mientras Reusser se derrumbaba en el último kilómetro y perdía 1’46» y el maillot amarillo, superada también por Elisa Longo Borghini, tercera a 1’42». La polaca desveló que que su ataque decisivo no fue improvisado: «Pasé unos días en esta zona y reconocí el Mont Ventoux hace dos meses, solo por diversión, pero practiqué haciendo algunos ataques. En aquellos días disfruté sin más, pero pedalear por aquí me ayudó a crear esa visión en mi cabeza de ganar algún día aquí, así que tengo que decir que reconocer el Mont Ventoux me ha ayudado mucho hoy».

A pesar de la renta, de cara a lo que queda de carrera, la corredora del Canyon//SRAM sabe que no será nada plácido defender el maillot amarillo las dos próximas etapas, en las que la orografía es propensa a que hayan nuevas fugas y movimientos para desestabilizarla: «Sin duda espero a partir de ahora ataques de Demi, así que es genial tener a Antonia Niedermaier tan fuerte a mi lado”.