Crónica de la segunda etapa de la ronda francesa entre Aigle y Ginebra, de 147,9 km
Un dato que demuestra lo duro que está siendo este Tour, por las temperaturas y el recorrido: hasta tres ciclistas de Lotto-Intermarché se han bajado de la bici en esta segunda etapa, y dos han llegado 2 minutos antes de que cerrara el fuera de control, la mexicana Romina Hinojosa y la belga Dina Boels, que cruzaban la meta con la ceremonia del podio ya en marcha. Han llegado a 24’58» de la ganadora, Lorena Wiebes, que ha conseguido su segunda victoria consecutiva y seguir vistiendo un día más el maillot amarillo. Son las dos caras de la misma moneda. A pesar de que el ciclismo femenino cada vez está más igualado, todavía existen grandes diferencias entre los equipos, aunque estén en la misma categoría World Tour.
Y mientras Hinojosa y Boels celebraban su victoria particular sentadas en el suelo y felicitándose por la lucha, Wiebes remataba un excelente trabajo de equipo del SD Worx, que ha puesto todos los recursos disponibles para echar abajo el último intento de escapada del día, el de Riejanne Markus, de Lidl-Trek, que había saltado a 27 km de meta y ha llegado a tener hasta 1’15». La neerlandesa ha subido al podio como corredora más combativa, premio merecido porque ha estado a punto de echar por tierra todo el trabajo de los equipos con ciclistas rápidas. «Sobre el papel era una etapa que iba a terminar en esprint, pero me he quedado muy cerca de llegar, así que ha sido decepcionante no lograrlo al final», ha comentado Markus, que ha sido atrapada por la maquinaria del SD Worx cuando faltaban tan solo 400 metros.

«Las chicas han apretado a tope en el tramo final para recuperar a Riejanne Markus. Eso hace que sea aún más bonito poder rematarlo. Riejanne se ha mantenido en cabeza durante muchísimos kilómetros. En un momento dado hemos tenido que meter a Lotte Kopecky en la persecución, porque necesitábamos a todo el equipo para recuperarla. Así que me ha tocado a mí buscar mi propio camino en el último kilómetro y llevarme la victoria. Por suerte, he encontrado buenas ruedas y he podido salir a 250 metros de meta para lanzar mi esprint», ha comentado la neerlandesa, que con esta victoria ya suma siete triunfos en el Tour de Francia.

A pesar de esta llegada masiva, en la que Wiebes ha ganado con bastante diferencia sobre Elisa Balsamo (segunda) y Marianne Vos (tercera), la etapa ha distado de ser tranquila. Sobre el papel era una etapa llana, pero el terreno rompepiernas del cantón de Vaud, que transitaba siguiendo en gran parte el perímetro norte del lago Léman, ha propiciado de nuevo muchos ataques en los primeros kilómetros. Han tenido que pasar 54 kilómetros para que una escapada formada por Eline Jansen (Volkerwessels), Yuliia Biriukova (Laboral Kutxa-Fundación Euskadi), Carlota Cipressi (Human Powered Health), Anouska Koster (Uno-X Mobility) y Ema Comte (Cofidis) fructuara y pudiera jugar sus cartas, pero el grupo fue perdiendo efectivos hasta que la aventurera Markus las superó a 27 km.

A partir de ahí empezó la lucha por la supervivencia por delante y por detrás del pelotón. «¿Mantener el maillot amarillo? Mañana ya será muy difícil», avanzaba Wiebes. Y es que la tercera etapa ya tiene 2500 m de desnivel positivo acumulado y 4 cotas puntuables.