Tour de Francia 2026, 9ª etapa: «Quería atacar para demostrar que nos merecíamos este Tour»

Olga Àbalos

10 agosto, 2026

La ultima etapa del Tour de France Femmes avec Zwift selló una nueva victoria de Demi Vollering en una jornada trepidante en la que la neerlandesa corrió nuevamente al ataque y Marlen Reusser cedió su tercer lugar al podio a Elisa Longo Borghini

La neerlandesa del FDJ United-Suez aparecía en la sala de prensa a las 21:15h de la noche, con cara de cansada y ganas de terminar todos los compromisos mediáticos como flamante vencedora del Tour de France Femmes avec Zwift. Vestía el maillot amarillo y, a pesar del cansancio, regaló respuestas largas. Por lo que vamos conociendo de ella, si tiene la oportunidad, quiere aprovechar cada oportunidad para exprimir al máximo el altavoz de los medios para contar su historia y seguir construyendo su narrativa como corredora. Tener el maillot amarillo y haberlo logrado con una última victoria de etapa, llegando en solitario a meta después de dejar de rueda a su máxima rival, Kasia Niewiadoma-Phinney (Canyon//SRAM), le da incluso más autoridad para lanzar determinados mensajes. «Sí, claro, hoy que quería ganar yo sola. Sentía que todavía me quedaba algo dentro, así que, claro, tienes que usar ese último resto de energía para intentarlo todo», comentó ante las preguntas de los periodistas. «Cuando estaba con Kasia, tenía que intentar atacar e irme sola porque quería dejar claro que no ganábamos debido al incidente de ayer. Quería dejar claro que como equipo nos merecíamos ganar este Tour de Francia Femenino con humildad y con orgullo».

Vollering que debía exprimir todo lo que le quedaba en las piernas para contrarrestar el más que probable ataque de Kasia Niewiadoma-Phinney (Canyon//SRAM) en la última de las ascensiones al Col d’Èze, como así fue. Todo se decidió en la cuarta y última ascensión, esta vez por su vertiente más dura, el Chemin du Vinaigrier. Con solo 8″ de diferencia entre Vollering y Niewiadoma-Phinney en la general, la polaca puso a su compañera Niedermaier a tirar desde el pie del puerto. Cuando Isabella Holmgrem (Lidl-Trek), que iba escapada a pocos segundos, fue neutralizada a cuatro kilómetros de meta, Niewiadoma-Phinney atacó con Vollering pegada a su rueda. Fue a 800 metros de la cima cuando la neerlandesa lanzó su ataque definitivo, descolgando a la polaca y coronando con 15″ de renta sobre ella y 33″ sobre el grupo perseguidor. Vollering aumentó su ventaja en el descenso hacia Niza, mientras Niewiadoma-Phinney era atrapada por el grupo perseguidor, donde iba Elisa Longo Borghini. La neerlandesa cruzó la meta con los brazos en alto y más de un minuto de ventaja sobre sus perseguidoras, con Blasi al frente de ese grupo y terminando segunda de la etapa.

© Billy Ceusters / ASO

De este modo, Vollering se ha proclamado campeona del Tour de Francia Femmes por segunda vez en su carrera, cerrando la ronda gala con una exhibición de fuerza en esa última subida que no dejó lugar a dudas. Se impuso finalmente en la clasificación general por 1’18» sobre la polaca y por 4’29» sobre Longo Borghini, que subió al tercer cajón del podio después de que Marlen Reusser (Movistar Team), tercera en la general al inicio de la jornada, se descolgara pronto en la segunda subida y acabara cayendo en el descenso en un día negro para ella.

Una etapa clave

Esta última novena jornada, con final en Niza, planteaba un recorrido perfecto para un desenlace por todo lo alto: 99,2 km en cuatro vueltas a un circuito con el Col d’Èze como eje central y el Paseo de los Ingleses como colofón. Desde la primera ascensión, el UAE Team L’Imad intentó marcar un ritmo alto con ataques de Mavi García, Dominika Wlodarczyk y Maëva Squiban, que llegó a coronar en cabeza. Wiebes, tercera en el esprint intermedio, se aseguraba de paso el maillot verde.

La tercera subida transcurrió con dudas hasta que Holmgren atacó a 6,5 km de meta. Blasi también lo probó a 2 kilómetros de la cima, aunque frenó en seco al ver que su líder, Longo Borghini, no podía seguirle el ritmo. El grupo del maillot amarillo, ya reducido a diez corredoras, llegó unido a la cima, a 1’10» de Holmgren.

© Billy Ceusters / ASO

Fue en la última y cuarta ascensión donde todo estalló. Más allá de los ataques y contraataques entre Vollering y Niewiadoma, también se disputó el tercer lugar del podio. Con Reusser fuera de juego, el UAE jugó sus cartas. En una entrevista para la cadena SBS australiana, Paula Blasi explicó todos los detalles: «Queríamos ser agresivas hoy, pero en algunos momentos Elisa no estaba al cien por cien, así que tuvimos que esperar un poco y tomárnoslo con calma y simplemente controlar. Y cuando ya llegamos a la última subida al Col d’Éze le dije, ‘Elisa, tenemos que ir a por el podio’, porque sabíamos que Marlen se había caído y estábamos ahí también con Dominika, por lo tanto, éramos seis piernas contra las dos de Antonia [Niedermaier] para conseguirlo. Éramos seis contra dos, así que creo que podíamos conseguirlo».

© Gaetan Flamme / ASO

Vollering se convierte así en la tercera corredora en ganar la última etapa del Tour de Francia Femmes vistiendo el maillot amarillo, tras Annemiek van Vleuten (2022) y Pauline Ferrand-Prévot (2025). Es, además, la primera vez que gana una etapa del Tour llevando el amarillo: había ganado cinco etapas antes de esta y había vestido el maillot de líder durante tres jornadas. Y es la primera victoria en la historia del Tour de Francia Femmes avec Zwift para un equipo francés, el FDJ United-Suez. «Me encantan las grandes historias y creo que conseguir el maillot amarillo para un equipo francés, es una gran historia. Y lo he conseguido gracias a mi equipo, y me siento muy orgullosa de haber logrado este objetivo y este gran sueño para todos nosotros. Es algo increíble», confesó Vollering.

Antonia Niedermaier (Canyon//SRAM) se llevó el maillot blanco de mejor joven al acabar cuarta en la general, justo por delante de Paula Blasi (UAE Team L’Imad). En el resto de clasificaciones, Lorena Wiebes (SD Worx-Protime) aseguró el maillot verde, el de lunares ya estaba decidido a favor de Puck Pieterse (Fenix-Premier Tech), y la clasificación por equipos recayó en el UAE Team L’Imad.

La resolución del incidente de las barreras

En rueda de prensa, Vollering quiso zanjar de manera definitiva la polémica surgida un día antes, cuando Niewiadoma-Phinney acusó a Célia Gery de haberla cerrado intencionadamente contra las barreras en la etapa octava, también con final en Niza. La neerlandesa explicó que había hablado personalmente con la polaca para aclarar lo sucedido: «Fui a ver a Kasia esta mañana para decirle que nunca tuvimos intención de cerrarla, y que además era una curva complicada, había un bache en medio, así que solo había una trazada posible, y Célia no tenía otra opción. Y Célia, en ese momento, tampoco se dio cuenta de que estaba haciendo algo mal». Vollering explicó también por qué había buscado esa conversación: «Estaba un poco decepcionada de que diera rienda suelta a todas esas emociones así sobre una corredora, dando su nombre. Siempre hay que intentar evitar ese tipo de cosas. Primero somos corredoras, pero además somos seres humanos, personas reales. Si dices el nombre de alguien o atacas así a alguien, le puedes hace daño».

La ganadora del Tour reveló, además, que Gery había recibido una oleada de mensajes de odio tras el episodio: «¿Qué cómo aislarte de todo ello? Antes que nada, no hay que entrar  en redes sociales, eso ayuda mucho. También intenté decírselo a Celia, pero ya era demasiado tarde: recibió muchísimos mensajes de odio. Eso me pone muy furiosa, sobre todo porque es una chica muy joven todavía, y deberíamos proteger siempre a la gente joven de este tipo de acciones estúpidas de personas que no piensan y simplemente envían un mensaje… Es muy triste pensar que vas al perfil de alguien y le mandas amenazas de muerte. No lo puedo entender, pero me da mucha rabia. Ella lo ha pasado muy mal». Preguntada si el asunto estaba ya cerrado, Vollering lo confirmó: «Sí, ella entendió mi mensaje, y también me dijo que nos tiene mucho respeto y que le gusta cómo corremos, y que simplemente estaba frustrada con la situación. Entonces le expliqué de nuevo que de verdad no queríamos cerrarla a propósito. Y lo aceptó, me dijo que lo entendía. Al final todo quedó aclarado. Creo que fue bueno que pudiéramos hablarlo juntas».

Sobre lo ocurrido dos años atrás, cuando la propia Niewiadoma-Phinney no frenó el ritmo de su equipo tras la caída de Vollering, la neerlandesa quiso dar contexto: «Hace dos años, cuando estuve en el suelo por esa caída, ella fue la que apretó a fondo con su compañera hasta meta. Y nunca la culpé por eso, porque eso es correr. Estuve muy decepcionada también en su momento, y también perdí el respeto por ella. Pero me di cuenta de que Kasia, como persona, es un ser humano, y no tiene ningún sentido atacarla en los medios, porque le tengo mucho respeto, y deberíamos tenerlo por todo el pelotón, porque sabemos que correr es una locura, e intentamos hacerlo lo más seguro posible, pero estamos bajo mucha presión, y a veces las cosas simplemente pasan y salen como salen en una carrera».

Sobre la conversación con Vollering, la polaca del Canyon//SRAM, se mostró algo más parca en detalles, para no seguir alimentando relatos paralelos en los medios de comunicación: «Sí, hemos hablado con Demi, pero creo que a veces está bien para nosotras, las corredoras, hablarlo entre nosotras y dejar a los medios fuera, porque al final hay tanto en juego cuando vas a tope… Llevamos años compitiendo juntas y seguiremos compitiendo el año que viene, así que ninguna de las dos quiere haya ningún tipo de beef entre nosotras».

A pesar de haber perdido el maillot amarillo en la octava etapa, Niewiadoma-Phinney hace un balance positivo de este Tour. Es su quinta participación y también su quinto podio. «Sé que estoy feliz y satisfecha, sencillamente porque sé que he dado lo mejor de mí. Vinimos aquí a pelear por el mejor resultado posible, y bueno, gané en el Mont Ventoux y siento que ese fue el día más grande de mi vida, creo, y en cuanto al segundo puesto, estoy muy orgullosa y feliz por ello. Y luego, bueno, Demi es evidentemente muy fuerte, y no es que haya perdido contra una novata, ¿sabes? Además, ella me hace trabajar más duro y soñar con volver aquí y conseguir el maillot amarillo otra vez. Así que, en general, diría que estoy feliz, también por cómo ha corrido el equipo, con Antonia consiguiendo el maillot blanco. Creo que ha sido una semana bastante exitosa para nosotras».

Longo Borghini y un podio ganado a pulso

El tercer lugar del podio lo ocupa Elisa Longo Borghini, que lo ha logrado tras superar un Tour lleno de obstáculos: «Ha sido una carrera dura, la verdad, porque he estado lidiando con algo de mala suerte y con un día complicado en la etapa 5. Pero nunca dejé de creer que podía subirme al podio en Niza, y me repetía que el Tour terminaría en Niza, y he ido arañando segundos aquí y allá cada día después de la mala suerte en la contrarreloj y después de la etapa 5, y hoy ha dado sus frutos. Todavía tengo que asimilarlo, pero puedo decir que estoy orgullosa». La italiana también quiso agradecer el apoyo de su marido, el también ciclista Jacopo Mosca, durante una primavera complicada que la mantuvo alejada de las carreras: «Tengo que agradecer mucho a mi marido, porque fue quien de verdad creyó que podía conseguirlo, especialmente después de una primavera dura que me mantuvo mucho tiempo sin competir. Volví en el Giro, que fue muy duro. Jacopo me sostuvo y me apoyó todo el tiempo. Él también es ciclista, sabe lo que significan los contratiempos, y de verdad creía en este podio, puede que incluso más que yo».

Preguntada por las dudas sobre el liderazgo interno del equipo que ha tenido que responder durante toda la carrera, Longo Borghini consideró que el resultado final habla por sí solo: «Sí, y creo que además hemos demostrado que corrimos bien y con inteligencia. Era razonable dudar de tener tres líderes, lo entiendo, los periodistas tienen que hacer su trabajo y lo respeto al cien por cien, pero a veces hay demasiada especulación, y como ya dije, eso también hace daño a las personas, porque detrás de una atleta hay una persona, hay una chica, una mujer. Y a veces sufrimos un poco cuando leemos ciertas tonterías, digámoslo así. Y a veces pienso que deberíamos pensárnoslo dos veces antes de escribir ciertas cosas. Hoy hemos demostrado que podíamos trabajar muy bien juntas».