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La Vuelta, etapa 4: Ben Turner, el invitado sorpresa

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Olga Àbalos | 27 Aug 2025

La Vuelta, etapa 4: Ben Turner, el invitado sorpresa

La Vuelta, etapa 4: Ben Turner, el invitado sorpresa

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La Vuelta vivió este lunes su jornada más larga: 206,7 kilómetros desde Susa hasta Voiron, en un recorrido alpino que cruzaba la frontera italo-francesa con los colosos del Montgenèvre y el Lautaret como platos principales. Todo apuntaba a un desenlace previsible, con Jasper Philipsen imponiendo su ley en la línea de meta, pero apareció la sorpresa: Ben Turner, del Ineos Grenadiers, avanzó por la derecha viniendo algo rezagado y alzó los brazos en una llegada que parecía escrita para el belga.

El británico, suplente de última hora tras la baja de Lucas Hamilton por enfermedad, aprovechó el trabajo colosal de Kwiatkowski, que lo dejó colocado al frente en los metros decisivos. Philipsen lanzó su esprint con potencia, pero Turner agachó la cabeza, buscó su rebufo y lo adelantó en la misma recta final. “Era un juego de confianza y de fe”, explicó el ciclista de Ineos, muy emocionado, tras imponerse a Philipsen y Edward Planckaert (Alpecin). Fue una victoria inesperada tanto para los belgas como para el propio británico. “El equipo me llevó a Renewi, y luego dijeron que me necesitaban. Por supuesto, dije que sí, haría lo que fuera para correr estas carreras. Estaba hundido después del primer sprint porque se me salió la cadena. Hoy he creído en mí. Me he sentido muy bien todo el día”, explicó ante las cámaras de televisión. 

La etapa, pese a su dureza montañosa inicial, se resolvió al esprint. La fuga del día, con Quinn, Verre, Van Boven y Gamper, fue neutralizada tras el Lautaret. Joel Nicolau (Caja Rural) encontró premio parcial con el maillot de lunares, diez años después de que Omar Fraile lo luciera para la escuadra navarra. Más tarde, el Burgos animó con Mario Aparicio y Sinuhé Fernández, valientes pero sin recompensa, neutralizados a 47 kilómetros de meta. Armirail probó suerte en solitario, pero el pelotón ya tenía claro que la victoria se jugaría entre los hombres rápidos.



En la meta volante, Mads Pedersen reafirmó su candidatura al maillot verde, sumando puntos en su pulso por la regularidad. Sin embargo, en la llegada definitiva fue Turner quien se llevó la gloria y, de paso, agitó la general. David Gaudu, que había intentado bonificar, consiguió un objetivo mayor: vestirse de rojo. Su 25ª plaza en meta fue suficiente para superar a Vingegaard, 42º, y situarse líder por puestos, empatados a tiempo pero con la media de clasificaciones inclinando la balanza a favor del francés. De nuevo, la naturaleza imprevisible de La Vuelta hizo de las suyas.

Fotos: Unipublic / Cxcling Creative Agency

En la meta volante, Mads Pedersen reafirmó su candidatura al maillot verde, sumando puntos en su pulso por la regularidad. Sin embargo, en la llegada definitiva fue Turner quien se llevó la gloria y, de paso, agitó la general. David Gaudu, que había intentado bonificar, consiguió un objetivo mayor: vestirse de rojo. Su 25ª plaza en meta fue suficiente para superar a Vingegaard, 42º, y situarse líder por puestos, empatados a tiempo pero con la media de clasificaciones inclinando la balanza a favor del francés. De nuevo, la naturaleza imprevisible de La Vuelta hizo de las suyas.