Olga Àbalos | 30 Aug 2025
La Vuelta, etapa 7: Cancelación del ruido exterior
Cómo cambian las cosas en un día. En la etapa de ayer, camino de Pal, a falta de 11 km para el final, el corredor del UAE, Juan Ayuso, se descolgó del pelotón principal para dejarse una minutada en meta. Entonces lo entendimos —porque así nos lo inculcó— como una consecuencia de no tener buenas sensaciones por no haber podido preparar bien La Vuelta. Veinticuatro horas después, quizás esa implosión deba verse ahora como una autoinmolación para hacer precisamente lo que ha hecho: tener su momento de gloria personal y ganar una etapa de montaña al estilo de los grandes campeones, llegando solo a meta. Y, además, que lo dejen de atosigar con que si va a disputar la general, que si no es regular, que si es mal compañero de equipo... Entró en meta haciendo el gesto de taparse los oídos: cancelación del ruido exterior.
El alicantino, de apenas 22 años, conquistó en la meta de Cerler su primera victoria en la ronda española, en un puerto histórico que regresaba al recorrido para conmemorar el noventa aniversario de La Vuelta. Allí donde antes habían triunfado nombres ilustres como Pedro Delgado, Fabio Parra o Toni Rominger, se suma ahora el de Ayuso.

El guion de la etapa se escribió muy pronto y tuvo un arrebato como mecha. “Un corredor del Visma me había dicho que no me dejarían irme en la fuga, que todavía pensaban que podía luchar por la general. Así que decidí inmolarme en la primera subida e irme por patas. Pero en la primera hora de carrera, que la he hecho solo, he sufrido mucho”, reconoció el corredor del UAE. Pronto otros ciclistas lo alcanzarían para formar una fuga, entre los que destacaban el propio Ayuso, Jay Vine, Mads Pedersen —que lucha por la regularidad— o Raúl García Pierna. La escapada, con permiso del pelotón que controlaba Bahrain Victorious, se consolidó con casi cuatro minutos de renta. Vine, ganador el día anterior en Pal, aprovechó para amarrar la clasificación de la montaña, mientras actuaba como gregario de Ayuso, que se reservaba para la gran subida final a Cerler.
A 11 kilómetros de meta llegó el ataque definitivo. En Cerler, Ayuso se levantó de la bici con determinación y se marchó en solitario. Marco Frigo trató de seguirle, pero apenas pudo aguantar un par de kilómetros. El italiano cedió y Ayuso emprendió su exhibición hasta la cima. Cruzó la meta con 1’15’’ sobre Frigo y 1’21’’ sobre Raúl García Pierna, mientras que, por detrás, en el grupo de favoritos, pese a los intentos de João Almeida y Marc Soler, apenas se movió la general.

En meta, Ayuso dejó un par de mensajes. Primero, sobre su gesto de celebración: “Se entiende bien y creo que no tengo que dar más explicaciones. Intento estar al margen de todo, pero hay cosas que te llegan también, y lo que más es cuando te gritan cosas negativas en la carretera”. Después, sobre su rol en la Vuelta: “Tengo en mente dos o tres días más para intentarlo, así que espero seguir perdiendo tiempo... El Mundial es mi gran objetivo”, declaró. De nuevo, el UAE lo mima y le concede libertad, y él responde con victorias y ambición. Esperemos que eso no cancele la de Almeida.