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Tour de Francia, etapa 18: El día bueno

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Olga Àbalos | 25 Jul 2025

Tour de Francia, etapa 18: El día bueno

Tour de Francia, etapa 18: El día bueno

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“Ha sido la etapa más dura de mi vida”, confesaba Jonas Vingegaard al llegar a la cima del Col de la Loze, completamente exhausto. La 18ª etapa del Tour de Francia 2025, con más de 5.000 metros de desnivel y encadenando puertos como el Glandon, la Madeleine y el tremendo final en el Col de la Loze, ha sido "brutal", definida así por el danés. "Hemos estado más de cinco horas sobre la bici. Teníamos un plan y lo hemos ejecutado muy bien”, aseguraba. El Visma–Lease a Bike, una vez más, volvió a mover la carrera con una estrategia ya conocida: sacudir el árbol con Jorgenson, Campenaerts, Yates y Kuss acelerando el ritmo para seleccionar el grupo, eliminar a los gregarios de Tadej Pogačar y detectar posibles grietas en el universo del esloveno.

Esta vez lo intentaron en el Col de la Madeleine, seguramente para ganar margen y reformular la estrategia en caso de detectar debilidades (o no) antes de llegar al coloso alpino final de Courchevel–Col de la Loze, de 26,4 km al 6,5%. Un hors catégorie de manual y la cima más alta de este Tour, con 2.304 metros de altitud. En la Madeleine lograron aislar de nuevo a Pogacar, pero en el descenso no pudieron rematar la faena y algunos de los descolgados, como el renacido Oscar Onley, lograron enlazar. Que el Visma no continuara con los ataques en este último puerto resultó desconcertante, pero quizás el equipo neerlandés no encontró lo que buscaba y decidió no desgastar a Jonas para el tramo final, por lo que pudiera pasar.



¿Y el plan de Pogačar cuál era? "Me hubiera gustado ganar la etapa, pero la prioridad era el maillot amarillo”, confesó el esloveno, que salió de la etapa reina con 9 segundos más de ventaja sobre Vingegaard. Entró segundo en meta, tras una ristra de ataques y contraataques con el danés, que les permitió ir dando caza a los supervivientes de la fuga del día. A todos menos a Ben O’Connor, que a 16 km de meta lanzó un ataque y se fue en solitario a por la victoria. El australiano de Perth tuvo, por fin, su día tras pasarse casi tres semanas transitando incómodo por este Tour. Pero llegó la etapa reina y todo se puso en su lugar. O'Connor es un gran escalador, un excelente cazaetapas cuando hay muchos metros de desnivel. "El Tour es la mejor carrera del mundo, pero también la más cruel", dijo en la entrevista previa al podio con una media sonrisa de circunstancias. No ha sido una ronda francesa plácida para el Jayco–AlUla, que lo había intentado antes con corredores como Eddie Dunbar y Luke Plapp. “El equipo necesitaba esta victoria y yo también. No podía ser que un equipo como el Jayco se fuera sin una victoria de etapa —explicó aliviado—. El Col de la Loze me trae buenos recuerdos porque ayudé allí a mi entonces compañero Felix Gall [en el Decathlon AG2R]. Esta vez he sido yo quien ha levantado los brazos”.



Mientras O'Connor disfrutaba, Pogačar salía reforzado como líder, Vingegaard seguía creyendo que aún puede ganar el Tour, y Florian Lipowitz se agarraba al tercer puesto de la general, Enric Mas abandonaba por lesión, y Remco Evenepoel revelaba en redes que empezó el Tour con una costilla rota.