Tour de Francia 2026, 5ª etapa: Demi Vollering gana en el horno de Beaujolais

Olga Àbalos

6 agosto, 2026

Crónica de la quinta etapa de la ronda francesa entre Mâcon y Belleville-en-Beaujolais, de 140 km.

Etapa ratonera en su máxima expresión la que se ha vivido en la quinta etapa del Tour de Francia Femenino. Los 140 km que han tenido que superar las ciclistas dibujaban un recorrido que constantemente saltaba de la región de la Saona y Loira, en la Borgoña, a la de la Rhône, en el departamento de Auvergne-Rhône-Alpes, de viñedo a viñedo, de ladera a ladera. Etapa dibujada a modo de garabato, casi como si se proponiera un reto imposible de seguir, cualquier cicloturista tiraría la toalla porque el Garmin se confundía de track. Era a priori la jornada trampa de este Tour y las previsiones se han cumplido. Las ciclistas llegaban casi deshechas a meta, después de pasar casi 4 horas bajo un sol que abrasaba y sumar un desnivel acumulado de casi 3.000 m.

Las que menos horas han pasado bajo el sol, 3h 50′, han sido Demi Vollering, ganadora de la etapa, Marlen Reusser, segunda, y Kasia Niewiadoma-Phinney, tercera, que han llegado a meta escapadas después de dejar atrás al grupo de favoritas en la última subida, el Mont Brouilly, 3 km al 7,7%. Un muro correoso, de asfalto arrugado. Han sido las más fuertes de un día en el que el resto del pelotón ha ido llegando en un goteo continuo, como una etapa de alta montaña . Dominika Wlodarczyk a 45», Niamh Fisher-Black a 1’15», Kim Le Court, Elisa Longo Borghini y Puck Pieterse —que ha conseguido sumar puntos para la montaña y mantener el maillot— a 1’43». Las favoritas más perjudicadas del día han sido Anna van der Breggen y Pauline Ferrand-Prévot, que han perdido 2’35».

La francesa empezó a perder contacto a 31 km de meta, cuando Vollering lanzó un ataque en las cuestas del Col de Durbize. Ahí empezó la lucha por la supervivencia de Ferrand-Prévot, que vio como sus aspiraciones de ganar de nuevo el Tour de Francia se esfumaban, en esos kilómetros finales. Preguntada Vollering sobre el derrumbe de la francesa, quiso aportar contexto: «No sé qué le ha podido pasar a Pauline, ha sido una sorpresa que haya perdido tanto tiempo. Hoy era una de esas etapas en las que no puedes esconderte y necesitas tener a tu equipo arropándote —ha comentado la neerlandesa ante la prensa—. Pero no hay que olvidar que el año pasado en la Madeleine, Pauline nos sacó a todas más de 3 minutos, así que… Quiero ganar este Tour, pero todavía no puedo pensar en grande e ir día a día».

La victoria de Vollering ha sido, sin duda, un trabajo de equipo. El FDJ United-Suez fue el equipo que más trabajó para echar abajo la escapada del día, en el que tanto el Lidl-Trek como UAE han intentado romper la carrera. De hecho, fue precisamente en la fuga donde Vollering encontró a sus compañeras Juliette Berthet y Franziska Koch, claves para tender un puente hacia sus perseguidoras Paula Blasi, Elisa Longo Borghini y Kim Le Court-Pienaar. «Todos los miembros del equipo han contribuido a la etapa, y eso ha hecho que la victoria sea mucho más especial», ha comentado Vollering, que suma así su cuarta victoria en el Tour.

A 300 metros de la meta, Niewiadoma se avanzó con la intención de sorprender, y fue entonces cuando Vollering y Reusser se vigilaron hasta que empezaron la persecución que terminó en un esprint ganado por la corredora del FDJ United-Suez.

Con esta etapa, Marlen Reusser sale reforzada al frente del maillot amarillo y demuestra lo que repitió varias veces el día de ayer: que era mejor escaladora de lo que la opinión dice, y que tenía ganas de demostrarlo. Antonia Niedermaier, además, se convertía en cuarta de la general y arrebataba el maillot blanco a Blasi, que cedía 2’27» en meta. A pesar de las palabras de Vollering que no se atrevía a descartarla todavía, la propia Ferrand-Prévot no dejaba lugar a dudas: «Honestamente, sí, mi Tour está perdido. Ahora toca hablar con el equipo y trabajar en una nueva estrategia», declaraba ante de los medios.